miércoles, 4 de enero de 2012

LOVE - Da Capo (1967)

Publicado el  28/08/2006 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera
Da Capo es una de esas pequeñas maravillas editadas en los 60 que uno no debe perderse. Un disco tremendamente vital, que discurre entre el desenfreno más explosivo, y la ternura más embriagadora, repleto de impactantes sonidos y melodías, que abarcan un amplio espectro musical, desde la floreada psicodelia, coloreada con tonalidades del pop más exquisito, especiado con ligeros toques jazzísticos, hasta arrebatos de puro R&B tamizados por el espectro del mejor folk rock de la época. Psicodelia, pop, garage, folk, rock y jazz. Bellas guitarras acústicas, arrogantes guitarras eléctricas, sinuosos clavicordios, bucólicas flautas, cálidos saxos y chispeantes hammonds. Grandes e imposibles melodías, y hasta enormes excentricidades como Revelation, la alocada jam session que constituye el tema que ocupa toda la cara B del disco, casi 19 minutos de desparrame musical.

Si señores, en pocas palabras eso es Da Capo, el segundo disco que lanzaron al mundo en Enero de 1967, Love, la conflictiva y talentosa banda de Arthur Lee y Bryan McLean acompañados en este disco por John Echols, Ken Forssi, Alban Fisterer, Michael Stuart y Tjay Cantrelli. Uno de esos discos olvidados en su momento, que pasó sin pena ni gloria por las listas americanas y británicas de su época, pero que con el paso del tiempo ha ganado una justa relevancia, junto con el maravilloso Forever Changes que Love editaron en ese mismo año meses después, y que supone la obra maestra de Love. Pero Da Capo, no está muy lejos de la altura musical de Forever Changes, y esa cierta imperfección (básicamente la diferencia es Revelations) que lo separa de su obra maestra, sin embargo lo dota de una frescura, espontaneidad, y rebeldía que describe el sentimiento inconformista de una banda peculiar, multiracial y liderada por dos excéntricos tipos de color, que curiosamente no se entregaban al soul, tan popular en aquellos días entre la comunidad negra, y que además fueron la primera apuesta del sello Elektra, por una banda de “música moderna”. 



Pero volvamos al disco. Da Capo emociona y enamora con cada escucha. Igual te subleva y rebela con los airados acordes de garage punk de Stephanie Knows Who o Seven and seven is, que te sumerge en una nebulosa de ensoñadora psicodelia algo bucólica, con temas tan excepcionales como Orange Skies, Que Vida, She Comes in Colors, o The Castle donde clavicordios, flautas y guitarras acústicas conforman el grueso de su particular, atrayente y novedoso universo sonoro, repleto de intrincadas pero demoledoras melodías. Y claro, luego está, ese excesivo Revelations, toda una arrebatadora jam session, destacable a ratos, que tiene un comienzo arrollador y donde hay pasajes con un cierto toque jazzy realmente memorables, mezclados con episodios de R&B salvaje, capaces de levantar el ánimo del especimen más calmado.


Love surgió de la chispa de dos geniecillos, Bryan Mclean que nos dejó en el 98 y el indomable Arthur Lee, principal compositor y líder indiscutible de banda, que fallecía a comienzos de este mes de Agosto. Una pena. La música pop pierde a uno de sus mayores talentos de la década de los 60, pero como se suele decir en estos casos, siempre nos quedará su música. Música que seguiremos explorando en Sensaciones Sonoras, ya que al margen del reconocido Forever Changes y de este fantástico Da Capo, Love nos dejaron otros discos memorables: el autotitulado Love con el que se dieron a conocer y otras dos joyas algo menos conocidas, ya sin Bryan McLean, Out There (1970) y Four Sail (1969)donde Arthur Lee endureció el sonido de la banda.
Sirvan estas palabras de pequeño homenaje en su memoria.

2 comentarios:

  1. Buenísimo disco, lo he escuchado esta semana y seca 9 puntos. Que Vida! la mejor...

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  2. Love son uno de esos grupos que nunca me cansaré de reivindicar. Su elegante mezcla de pop, psicodelia y garage dejó gemas del pop de los 60 como este Da Capo, pero si te ha gustado no dejes de buscar y escuchar su primer disco Love, o el clásico insustituible Forever Changes.

    Saludos !

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