jueves, 9 de febrero de 2012

The Idle Race - The Idle Race (1968) / Los inicios de Jeff Lynne

Publicado el 1/2/2007 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera
The Idle Race fueron una de las más gratas sorpresas y grandes descubrimientos del inagotable y multicolor catálogo musical de los 60, con los que me topé el año pasado. Pop eminentemente inglés, distinguido y elegante, de canciones tremendamente adherentes, confeccionadas alrededor de atractivas melodías, arropadas por deliciosos arreglos. Un auténtico arrullo para los sentidos, que desborda lirismo por los cuatro costados, a cargo de cuatro muchachos de Birmingham, liderados por un inquieto, y talentoso compositor, intérprete y productor, llamado Jeff Lynne. Si amigos, estamos ante la primera experiencia musical del que fuera cofundador y posterior alma matter de mi adorada Electric Light Orchestra. ¡Y vaya experiencia!


A medio camino entre la psicodelia, y el pop más spectoriano de comienzos de los 60, y con un maravilloso torrente de armonías vocales, The Idle Race se descubren en sus dos primeros discos, The Birthday Party y The Idle Race, publicados en 1967 y 1968, como uno de los grupos con una mayor capacidad melódica de la época, acercándose al sonido de los más famosos y reconocidos The Move. Un acercamiento nada extraño, si tenemos en cuenta que parte del grupo provenía de Mike Sheridan & The Nightriders, la anterior banda de Roy Wood, líder de The Move, y sobre todo ante la amistad y connivencia musical existente entre Wood y Lynne , que se traduciría en constantes invitaciones de Wood a Lynne para que este formara parte de The Move, deseo que se haría realidad en 1969, tras el fracaso en ventas del segundo disco The Idle Race. Posteriormente ambos formarían la ELO a comienzos de los 70, pero eso es ya otra historia.



The Birthday Party fue su primer disco, un colorista , efusivo y efectivo experimento de psicodelia pop, hoy encumbrado por la crítica, pero de su discografía, yo me quedo con su segundo disco (sacaron tres, el último ya sin Jeff Lynne) titulado como el grupo, The Idle Race, un disco producido en su totalidad por Jeff Lynne, y todo un completo muestrario del pop más atrayente y embaucador, donde comienza aflorar con fuerza la exquisita sensibilidad compositora de Lynne.
Un disco de una sonoridad resplandeciente donde encontramos maravillosos embriones del majestuoso pop que luego produciría Lynne, en temas como Come with me, que abre el disco de una forma espectacular, con su pegajosa y vital melodía pop, sustentada por ese frondoso muro de sonido, muy spectoriano, y esas preciosas armonías vocales herederas de los Beatles, al igual que ese otro temazo, algo barroco, y esplendoroso pedazo de pop atemporal que es Going Home, toda una sentida demostración de sensibilidad, con otra melodía redonda, arropada por suntuosos arreglos de celo y violines, que como esas dulces, minimalistas y arrulladoras Please no more sad songs, Girl at the window, A better life y Big chief woolly bosher anticipan el sonido más melódico de la ELO. Pero en el disco, que presenta una paleta más amplia de tonalidades encontramos otras curiosidades como Mr. Crow & Sir Norman heredera de su album de debut, con esos deliciosos toques de psicodelia pop de aire naif, o esos otros entrañables ejercicios de folk pop que son Sea of dreams y Reminds me of you y cómo no, un par de ejercicios más rockeros como ese Someone knocking con reminiscencias del gran Berry, y o ese otro arrebato más guitarrero, ruidoso y espasmódico llamado Hurry up John, donde me recuerdan en cierta medida a lo psicodélicos Creation con algo menos de reverberación.
En definitiva, un disco de esos que te atrapan desde la primera escucha, sin desperdicio para aquellos que como yo, disfruten con tonadas añejas de sabor atemporal. Un disco imprescindible para aquellos que disfruten o hayan disfrutado con The Move o la ELO.

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