lunes, 14 de noviembre de 2011

THE TRUTH – Playground (1985)

Publicado el  5/04/2006 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera
Hoy volvemos a retomar la senda de los 80. Una década bastante maltratada musicalmente, a pesar de haberse desarrollado en sus inicios parte de uno de los momentos musicales más gloriosos que ha habido, como fue el estallido y evolución de la new wave, además de acoger los momentos de esplendor del inicio del movimiento indie británico, con grupos tan memorables como Smiths, Monochrome Set, Felt, Pastels, Primal Scream, Pale Fountaines, etc, y experimentar un curioso e interesante revival de la música de garage con todos aquellos grupos suecos y astrualianos tan excitantes, además de algunos americanos como los espléndidos Chesterfield Kings y Miracle Workers.

Pero bueno, al margen de toda esa historia, para mi los 80 digamos que fueron mi despertar musical, y guardo muy buenos recuerdos de muchos discos de aquella época, que permanecen en un rincón especial de mi discografía. Y uno de esos discos, es del que me apetece hablaros hoy por aquí. El disco que en 1985 sacaron unos chicos británicos, que se hacían llamar The Truth, y cuyo nombre es Playground.


A ver, un momento, ponemos el vinilo en el plato, un, dos, tres....damos a la tecla y ahí está. Buff ¡!!! Como suena esa guitarra, como entra ese hammond, como cambia el ritmo, que intercambio vocal y que bajo al estilo de los grupos de la Motown, ¡por dios, que vientos, que melodía ¡ Uauauau, creo que me voy a pone a bailar, no puedo remediarlo. 20 años después me sigue pareciendo apoteósica. Es Spread a Little Sunshine, la maravilla que abre este disco. ¡Si señor, pop soul de muchos quilates! Y no les hiceron ni caso. Bueno, pasamos de ello, y no nos preocupamos por lo que pasó en aquellos días con el grupo. El disco no ha hecho nada más que empezar y ya está entrando de manera fulminante, el segundo tema, Exception of Love. Golpe de baquetas, coros, aullidos, ¡uhuhuhuss! con un maravilloso y chispeante hammond y otra melodía excepcional y preciosa con un ritmo arrollador, palmas, y una voz desgarrada muy, muy soul, ¿muy soul? Si, es soul, es pop soul blanco hecho por mods de los 80. Dos temas y esto se desboca, menos mal que entra So Many Things, y el ritmo se relaja algo. Bonitas guitarras y otra perfecta melodía a medio tiempo, con bellas armonías vocales y arreglos hasta de cuerdas, que sigue sonando fresca y con desparpajo, finalizando con un despreocupado lalalalala, que casi nos pone la piel de gallina. Piel de gallina que se acentúa con uno de los temas más relajados del disco, que entra a continuación y que se llama....Always on my mind, un medio tiempo con genes del sello Motown, y otra vez un hammond y unos coros espléndidos que se desarrollan con un tono nostálgico pero arrogante, que capta con intensidad todos nuestro sentidos... Y bueno, y para acabar la cara A (concepto en vías de extinción, ya que dentro de un tiempo habrá gente que no sepa que es esto de la caras A y B), ritmo y aceleración, que es lo que nos trae I’m in Tune, un tema que sin excesivas florituras, y sin una melodía tan acertada como las anteriores, a base potencia e intensidad, y con esas tozudas guitarras y ese hammond tan revoltoso, nos saca del placentero letargo en el que estábamos entrando.
Volvemos a acercarnos al plato, le damos la vuelta al disco, soltamos la aguja...y ahí está el sonido potente de Playground, tema que abre la cara B. Curioso, este tema fue single, y la verdad es que es el que menos me motiva del disco. Es potente, del estilo de I’m in tune, que cerró la cara A, pero me falta la melodía. Suena a unos Prisioners algo descafeinados. Te mueves, sí, pero ya està. Pero bueno, no os preocupéis que esto no decae, ¡está entrando Is there a solution!, vuelve el pop soul pegajoso al estilo Motown, vuelve el ritmo contagioso, vuelven las emociones a flor de piel, vuelven el hammond explosivo y envolvente, los coros arrolladores, ese bajo trepidante del You can’t hurry love de las Supremes que nos vuelve locos, vuelve todo eso que hace que te pongas a bailar y no pares. Fantástica, tan buena, que cuando se acaba te deja un vacio tremendo hasta que entra It’s a Miracle, que entra suave, elegante, nostálgica. Es la balada del disco, es bonita, tiene unos buenos teclados, y está cantada con emoción e intensidad, pero tiene la mala suerte de estar detrás de Is there a Solution que aún persiste en nuestro pensamiento. It’s a miracle se va desvaneciendo poco a poco, con suavidad, y casi sin que nos demos cuenta llega otra pequeña gema de pop casi piscodélico, Thursday Club, con una guitarra dominante que dibuja un certero rif a lo largo de toda la canción que incluye, como no, acertados coros y hasta arreglos de cuerda. Y para acabar, otra de mis favoritas, You Play with my Emotions, un medio tiempo soulero, que se acelera, se frena, y se vuelve acelerar siempre con una intensidad que te vuelve a poner los pelos de punta y que finaliza con un torbellino desmadrado de guitarras, hammond y batería. Toda una gozada que ha sido un placer degustar con vosotros, después de algún tiempo.
Por cierto, The Truth fue la banda que Dennis Greaves, formó en 1984 tras la disolución de su grupo anterior, Nine Below Zero, banda de profundas raíces en el R&B británico. Entre el 85 y el 89, The Truth grabaron tres discos grandes, siendo Playground el primero de ellos, y por lo que he leído, el mejor con diferencia de todos, ya que tras este disco dieron varios bandazos sonoros, algo desastrosos, con diferentes formaciones. Pero lo importante es que nos dejaron este espléndido disco, Playground, repleto de excelentes canciones de pop soul muy en la línea del Speak like a children de los primeros Style Council de Paul Weller. Sin duda un disco a descubrir si no lo conoces, y te gustan estos sonidos con reminiscencias sesenteras.

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