jueves, 18 de septiembre de 2014

TOCO – Memoria (2014) / Un delicado tratado de bossa

Ya con los primeros acordes de la maravillosa Minas uno empieza a sumergirse en esa cálida y sensual atmósfera que siempre ha caracterizado a la bossanova, a degustar sus finos acordes, sus elegantes melodías, y a dejarse llevar por esa evocadora y meláncolica “saudade” que suele envolverle. Unos cautivadores acordes de atemporal bossa, que presagian un fascinante reencuentro con este cantante e intérprete brasileño llamado Toco, un personaje capaz de capturar con suma exquisitez aquella seductora fragilidad que irradiaban las viejas composiciones de Jobim, Joao Gilberto o Bonfá.





Han pasado siete años desde que nos deslumbrara con aquel maravilloso tratado de luminosa bossanova titulado Outro Lugar, y ahora, cuando casi habíamos perdido la esperanza de reencontrarnos con él y de saborear nuevos temas de su elegante bossa, va y nos sorprende con este nostálgico disco titulado Memoria. Un íntimo viaje hacia los recuerdos y vivencias de su infancia, en el interior de Brasil, que nos muestra su lado más personal e introspectivo, con un sonido sensual y sinuoso que fluctúa entre lo misterioso y lo luminoso, lleno de matices y recovecos, en el que las suaves percusiones, los vientos y las cuerdas juegan un papel primordial a la hora de modelar esas sinuosas y exquisitas melodías perfiladas alrededor de la guitarra de Toco, y del peculiar sonido de ese piano Fender Rhodes (o Wurlitzer) que tan magistralmente toca Eduardo Taufic, y que protagoniza gran parte del disco.

En fin, un gratificante y adictivo disco, en cuya vertiente más nostálgica nos encontramos temas de una evocadora y misteriosa melancolía como Cigana, un bello canto espiritual trufado de bossa y de jazz, enriquecido por la cálida voz de Nina Miranda. Una melancolía que también envuelve a estas pequeñas joyas tituladas Vendaval, Versos Perdidos, y O e Tempo Aqui, tres hermosas bossas de percusiones latinas y tensas atmósferas de tinte cinematográfico, brillantemente ejecutadas a través de unos adictivos acordes de piano, viento y chelo, que forman parte de mis temas favoritos del disco. Y todo esto sin olvidarnos de Bate, quizás el tema más íntimo y tierno del disco, en el que las cuerdas juegan un papel estelar.
Es indudable que ese áurea melancólica predomina en el disco, lo que no impide la aparición de soleados claros como las hermosas Minas y Divino, dos delicadas bossas de finos trazos que irradian una sensual y ensoñadora atmósfera, que parece agitarse definitivamente con el toque soul y algo groove de Mané, además de con el contagioso ritmo  jazz-samba que envuelve a Rainha, Sem Par y Meu Rio.

Sin duda, Memoria es  un atractivo conglomerado de bossanova y jazz-samba, con un cuidado y espectacular sonido. Un disco publicado en este 2014 por el carismático sello italiano Schema Records, con la producción de Stefano Tirone, su productor habitual, y con la participación del cuarteto de cuerda String Island Quartet y de un numeroso elenco de músicos brasileños como Eduardo Taufic (piano y Fender Rhodes), Mauro Martins (batería), Edu Hebling (bajo), Marquinho Baboo (percusión), y Ligiana Costa (voces y coros), Nina Miranda (voces y coros) e incluso el grupo de folk brasileño Selton, que aparecen en ese vibrante Breque Bom que dicho sea de paso se escapa de todo lo dicho hasta ahora, ya que más que bossa o jazz samba, es un trepidante tema de pop brasileño.

Toco fue parte importante del renacimiento de la bossa a mediados de la década pasada. Afortunadamente parece que podemos seguir contando con sus discos y su talento para mantener viva la magia de la bossanova

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