miércoles, 6 de febrero de 2013

SPEAK LOW – I'm gonna groove ya! (2006)

Si señor, I'm gonna groove ya! Ése es el eslogan ideal para presentar este flamante disco, que parece extraído de una exuberante jam session de aquel jazz, mundano y proscrito, que pervirtió su esencia al embadurnarse con los impuros aromas del soul y el funk. Un jazz tremendamente visceral y bailable, moldeado en la década de los 60 por increíbles tríos y cuartetos, en los que prevalecía el intenso groove que desprendían aquellos chispeantes hammonds, afiladas guitarras y sensuales saxos. Tiempos de apertura y fusión musical, en los que músicos como Jimmy Smith, Lou Donaldson, Grant Greent y Jimmy Mcgriff, entre otros, definieron un estilo y marcaron una época.

Una época y un estilo que muchos años después, nuestros protagonistas de hoy, Speak Low, rememoran con una loable pasión a la hora de tocar, y una inusitada inspiración a la hora de componer. Porque sin duda, este I'm gonna groove ya! que estos chicos publicaron en el 2006 bajo la tutela del prestigioso sello británico Acid Jazz, se merece un lugar de honor dentro de esta excitante aunque hoy en día, un tanto disminuida escena, al lado de grupos como James Taylor Quartet, The New Mastersounds, The Link Quartet o The Bamboos, por citar algunos buenos ejemplos.


Pero sin duda, además del acierto en las composiciones y la energía vital que transmite, el rasgo más distintivo del disco quizás sea su variedad dentro del género, combinando con acierto temas vocales e instrumentales que discurren entre el jazz-funk frenético y de incendiario hammond de Meters Bread (Speak low), el elegante mod-jazz vocal, sinuoso y repleto de swing, de To my friend Georgie, el pegajoso, irresistible y contempóraneo acid jazz vocal de If youd be mine, poseedor de un ritmo y un saxo realmente embriagadores, el poderoso jazz-funk de finos trazos y aires retro de la endiablada Funky falafel, el sudoroso y desgarrado funk vocal de I'm gonna groove, el adictivo colorido carioca de ese irresistible ejercicio de jazz-samba denominado Booganova, la chispeante energía de ese desenfadado brote de jazz-soul al estilo de Booker T & The MGs, que es Aceituning y el enérgico funk psicódelico de tintes exotéricos, lleno de distorsiones y efectos sonoros de la rotunda Moon Cresta.

Variedad y buen gusto dentro de un estilo bien definido, que significó la puesta en escena de esta banda afincada en Madrid ,y formada a finales de 2002 por Julián Maeso (hammond y voz) de The Sunday Drivers, Antonio Pax (batería) de Vacazul y Jose Funko (guitarra) de Mamafunko, núcleo de la banda a la que posteriormente se unirían Martín García (saxo tenor) de Muchachito Bombo Infierno y David de Mamafunko (percusión). Una banda que parece haber tirado la toalla tras la publicación en el 2009 de su intenso y funky segundo disco Hands up! Una lástima, ya que pocas bandas de por aquí, han plasmado con tanto acierto e intensidad aquel excitante sonido.

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