martes, 18 de septiembre de 2012

KURT BAKER - Rockin' for a living (2011)

¿Te acuerdas de aquella gloriosa new wave, de aquellos aguijonazos de pop-rock vitaminado de no más de tres minutos, de sus adherentes melodías, de sus pegajosos estribillos, de su revoltoso descaro y arrogancia juvenil? Pues bien, aquí está de nuevo en su versión más anfetamínica, melódica y enérgica, revoloteando salvajemente alrededor de los surcos de este impresionante mini-lp titulado Rockin' for a Living publicado por Kurt Baker en el 2011 por el sello Oglio Records. Un disco excitante, un tremendo pildorazo de efectivo power pop que sorprende por sus irresistibles canciones y ese intachable acabado nuevaolero que recupera de una forma tan exuberante aquella inolvidable explosión de adictivos guitarrazos y rotundas melodías con los que nos deleitaron personajes del calibre de Elvis Costello, Paul Collins, o grupos como los Plimsouls, los Knack, o los Romantics.

Y todo ello a cargo de este compositor y cantante americano de Portland, al que habrá que seguir la pista a partir de ahora, y que responde al nombre de Kurt Baker. Un tipo que según leemos en su web, no duda en definir acertadamente su música como un jugoso coctél de los siguientes elementos: Una cucharadita de Elvis Costello, media pinta de Paul McCartney, un galón de Joey Ramone y sólo una pizca de Rick Nielsen. Un cóctel sonoro adictivo y arrebatador que es capaz de producirte punzantes descargas de adrenalina con temas tan vibrantes como ese Just Forget About It, que abre el disco, arrogancia vocal y excelencia melódica que parece extraída del This Year's Model de Costello, o como ese impetuoso y fantástico Don't Steal My Heart Away en el que parecen entrecruzarse las influencias de Costello con las de los Beat de Paul Collins, y que eleva un grado las revoluciones de un disco, cuyo ritmo se hace más rocoso e incisivo con la poderosa Can't Have Her Back (en el vídeo) en la que Kurt Baker no duda en recuperar la energía de los mejores temas de los Knack o los Romantics. Una energía siempre acompañada de buenas melodías y adherentes estribillos como los que protagonizan Kiss me, y Why You Gotta Lie, quizás los temas más americanos del disco y de los más deudores del sonido que engendraron Paul Collins y Peter Case en los Nerves, Beat o Plimsouls. Temas que dan forma a un disco rotundo, vitalista y rebosante de frescura que finaliza casi sin que te des cuenta con ese arrebato de punk-rock acelerado titulado The Problem, muy en la línea de lo que hacía Kurt Baker con su banda The Leftovers.


 

Sus detractores dirán que no aporta nada y que repite clichés del pasado. No nos importa, a nosotros nos parece que aporta ingentes cantidades de energía bien canalizada a través de unas excitantes canciones, de esas que te impiden parar de saltar y cantar, y que insuflan una necesaria bocanada de frescura a ese power pop nuevaolero que no habría que dejar de reivindicar. Pop-rock directo, efusivo y efectivo el que se incluye en este extenuante mini-lp de 6 canciones, a pesar de sus escasos 16 minutos. Lo dicho, un disco vitaminado y vibrante para no parar de brincar, perfectamente descrito en esta apasionada reseña de
la web de Power Pop Actions

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada