domingo, 3 de junio de 2012

Revisando el 2008 - 15 discos con la etiqueta de pop rock

Publicado el  13/1/2009 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera 
Se acabó el 2008, y por estas fechas siempre surge la misma pregunta: ¿cuáles fueron los mejores discos del año? Un divertimento más, que da mucho juego en los foros musicales, y que confieso seguir desde hace muchos, muchos, años, cuando durante estas fechas esperaba con cierta ansiedad, descubrir si entre las listas de mis locutores de radio favoritos y revistas especializadas aparecía alguno de los discos que en ese año habían ingresado en mi discoteca.
Ahora los tiempos han cambiado, y las listas se han multiplicado, y diversificado tanto a lo largo de la blogosfera, que han pasado a ser una herramienta perfecta para descubrir buenos discos de los que ni siquiera llegaste a oír hablar, además de para intercambiar y descubrir insospechadas complicidades sonoras en otros rincones de la red. Ahí van los 15 discos publicados en 2008, y etiquetados bajo la categoría de pop y rock, aunque con ciertos toques de soul, que más han sonado en el universo particular de Sensaciones Sonoras.

1. Paul Weller - 22 Dreams: Creo que ya lo hemos dicho por activa y por pasiva, aqui y allí. Para mi lo mejor del año con diferencia.
2.Elvis Costello & The imposters - Momofuku: Cuando Costello se olvida de sus ampulosos devaneos orquestales, y se centra en lo que mejor sabe hacer, le suelen salir discos imprescindibles como éste. Fue uno de los grandes impulsores de la new wave, con aquellos fantásticos My aim is true, This year’s model, Armed Forces y Get Happy, a finales de los 70 y comienzos de los 80, y ahí le tienes 30 años después, despachando con la misma energía e inspiración sus ya clásicas viñetas de pop rock afilado de adictivas melodías. Esta vez se acompaña de unos Imposters que suenan rematadamente bien, e incluyen a parte de sus inolvidables Attractions (Steve Nieve y Pete Thomas). American Gangster Time, No hiding place y Go away recuperan la agresividad y el sonido de This Year’s Model, Harri Worth y Mr. Feathers la elegancia pop deSpike, a lo largo de Flutter & Wow sobrevuela su pasión por el soul más clásico, Stelle Hurt tiene la crudeza de Blood & Chocolate o Brutal Youth, y Pardon me Madam, my name is Eve, es sencillamente desgarradora y emotiva. Lo mejor de lo mejor. De nuevo el gran Costello está con nosotros.
3.Dr. Dog - Fate: Dr dog es otro de esos grupos que no hay que perderse. Fate su disco de este año, del que ya hablamos por aquí, confirma esas señas de identidad que los sitúa como auténticos alquimistas de ese pop o rock clasicote, bucólico y algo nostálgico, deudor del sonido post psicodélico de finales de los 60 y comienzos de los 70, que tanto nos gusta por aquí.

4.Van Morrison - Keep it simple: Van Morrison es un clásico entre los clásicos. Y cuando retoma el sendero del soul y el R&B se vuelve imprescindible. Y mucho de eso hay en este Keep it simple, donde su voz, acompañada de una banda impecable, vuelve a sonar profunda y poderosa, retozando alrededor del viejo y emotivo soul.


5.Brian wilson - That lucky old sun: Brian Wilson parece recuperar aquella inspiración que catapultó a los Beach Boys a las más altas cimas del pop de los 60. Ha vuelto a Capitol, el sello donde grabó sus mejores discos, y se ha rodeado de un grupo excelente, con unas voces exquisitas, que parecen haber interiorizado como suyo aquel maravilloso sonido que los Beach Boys alumbraron a partir de Pet Sounds. That lucky old sun es una elegante y nostálgica suite de pop con mayúsculas, donde sobresalen canciones como California Role, Good kind of love y Forever She’ll be my surfer girl.

6.The Kooks - Konk: The Kooks se han convertido en uno de mis grupos británicos favoritos con sólo dos discos. Konk, su segundo disco, del que también hablamos por aquí, sigue la línea de su exitoso primer disco, y posee lo que siempre le he pedido a un buen disco de pop de guitarras: sencillez, intensidad y canciones con chispeantes melodías, que se desvanecen en un abrir y cerrar de ojos, mientras no paras de tararearlas.

7.Oasis - Dig out your soul: Un buen disco de Oasis siempre estará presente en Sensaciones Sonoras, y Dig out your soul es más que eso. Tiene garra y potencia, es poderoso en su conjunto y deslumbra por momentos. Tiene un comienzo arrollador aunque flojea algo en su parte final. Waiting for the rapture, The Turning y High Horse lady son mis momentos preferidos del disco.

8.Lori Meyers - Cronolánea: Me encanta el sonido de este grupo. La elegancia con la que recuperan el mejor pop hispano de los 60, las melodías que bordan, su letras, arreglos y coros. Cronolánea no llega al nivel del Hostal Pimodan, pero con canciones como Cúmulo de propósitos, Luciernagas y mariposas, Funcionará, Luces de neón y Copa para dos, siempre tendrán un lugar destacado por aquí.
9.Paul Collins' Beat - Ribbon of gold: Sólo hay que escucharI still want you para descubrir que los valores de la vieja new wave siguen teniendo vigencia hoy en día. Paul Collins parece haber recuperado lel nervio y la frescura que caracterizó sus dos primeros discos, y por aquí lo hemos celebrado no dejando de bailar temas tan trepidantes como Falling in love, She doesn’t want to hang around with you, y Ribbon of gold, sin olvidarnos de esas baladas de aire campestre, que tanto nos han gustado, Without you, y Flown Away

10.Bryan Estepa - Sunday best: Amigos, os presento a un australiano que acopla como pocos los manidos engranajes del pop rock más clásico. Sunday best es todo un homenaje al mejor pop por la cara, repleto de esos uooouoos y parapapass que tanto nos gustan por aquí. Guitarras, bonitas melodías, buenas voces y adictivos estribillos. Una auténtica delicia. Different with you y I’m going dan buena cuenta de ello.
11.Bart Davenport - Palaces: Bart Davenport ha girado su pop-folk hacia el soul de ojos azules, y le ha salido un disco redondo y encantador, con juguetones momentos que invitan al baile. Palace, Jon Jon y A Young One, que abren el disco y son quizás la parte más soul del mimso son una auténtica delicia para los sentidos, y muy probablemente la razón de que haya escuchado tanto este disco.

12.The Primary 5 - High five. La banda de Paul Quinn, quien fuera batería de Teenage Fanclub en su período más fructífero, ha encontrado el sendero perfecto para recuperar con elegancia y precisión la faceta más melódica de su antigua banda. High five es otra de las perlas del pop rock más melódico que nos dejó el 2008. Es algo más pausado, y con menos nervio que sus dos discos anteriores, pero igual de certero en melodías y voces, como demuestran I wonder why, So much to find y Lost and confused el momento más acelerado del disco.

13.The Explorers Club - Freedom wind: Este ese uno de esos ejercicios de mimetismo sonoro que tanto nos gusta. Estos chicos recuperan el sonido de los Beach Boys post Pet Sounds, o más bien quizás habría que decir que lo calcan. Pero y qué... el disco suena maravillosamente bien y os aseguro que el resultado es de lo más refrescante, apetecible y sugerente.

14.Mike Viola – lurch: Pop-rock americano sin complicaciones, repleto de matices, y certeras canciones de no más de tres minutos, tan directas y llenas de vida como de emoción, y del que ya hablamos por aqui. A medio camino entre Nick Lowe y Marshall Crenshaw.
15.Weezer – The Red Album: Ya nadie parece acordarse de ellos, pero siguen entregando irresistibles fogonazos de pop-rock acelerado y lleno de emoción. Puro chicle blindado. ¿Involución y repetición de esquemas? Puede, pero eso por aquí no nos importa demasiado, mientras nos sigan entregando temas como Dreamin’, Automatic, Pork & Beans y Troublemaker. Pura diversión.

15-bis. Primal Scream – Beautiful Future: Aunque no alcanza ni de lejos al soberbio y grasiento Riot City Blues ni está entre sus mejores discos, lo he escuchado muchísimo. Hay pop saltarín, muy bailable,y tremendamente adictivo como Beautiful Future y The glory of love, enérgicos arrebatos de adrenalina como Can’t go back, rock sudoroso y stoniano como Zombie man y hasta una balada espacial de las suyas, esta vez tomada prestada de los Fleetwood Mac, como Over and over. Suficiente para que una de mis mayores debilidades musicales entren en la lista.

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