miércoles, 9 de mayo de 2012

THE KOOKS - Konk (2008)

Publicado el  15/5/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera  

Konk es un perfecto ejemplo de los discos de guitarras que siempre he preferido: sencillos pero intensos, y repletos de canciones con chispeantes melodías que se desvanecen en un abrir y cerrar de ojos, mientras no paras de tararearlas. Discos donde sobre todo triunfan las melodías inolvidables, y donde los estribillos pegajosos comparten protagonismo con enrabietados guitarrazos, emotivos pasajes casi acústicos y poderosas interpretaciones vocales. En definitiva, discos que nos transmiten toda su energía y dinamismo, y que son ideales para disfrutar el momento, cantando, bailando, saltando y emocionándote con ellos.


Si amigos, así me parece que es Konk, el segundo disco de los británicos The Kooks, publicado por el sello Virgin el pasado mes de Abril de 2008. Un perfecto artefacto de pop-rock “made in england”, fiel a sus orígenes, y desbordante de frescura e intensidad, que a mi me ha empujado durante algunos días a una escucha casi impulsiva del mismo, y que los ha colocado definitivamente entre mis principales preferencias musicales actuales, provenientes del Reino Unido. Sólo hay que escuchar los primeros acordes de Mr Maker, y su pegajosa guitarra acústica que se retuerce lo justo, modelando esa preciosa melodía, tan cargada de emoción y vitalidad, perfectamente arropada por estupendas armonías vocales, para darse cuenta de que éste no es un disco más de guitarras, y que aquí hay chispa e ingenio.


¡Venga! y si te gustan las guitarras, si disfrutastes con la new wave británica más pop rockera, o con esas maravillas que los Kinks nos dejaron en los 60, no lo pienses más, pon el disco en tu plato, en tu reproductor de CDs o en tu mp3 y dale al play. Descubrirás briosos temas de revoltosas guitarras, arropadas por la melodramática voz de Luke Pritchard, como See the sun, a pesar de su doliente y desnudo comienzo, Stormy weather, Down to the market y Always where I need to be, con sus irresistibles guitarrazos y pegadizos do-do-do-do-do-dooss, irresistibles melodías deudoras de los Kinks de mediados de los 60 como las fantásticas Mr. Maker, Shine on, y One last time, retazos cercanos al pop-rock nuevaolero que protagonizaron Joe Jackson o Elvis Costello como Gap y Love it all, gloriosas melodías que parecen reinventar el cercano britpop de los 90 como Sway, y hasta maravillosos y emocionantes ejercicios acústicos de ritmo jamaicano como la estupenda Tick of time o aires folkies como la oculta All over town.



Ya lo dijimos a colación de su anterior disco, Inside in inside out , que generó bastante alboroto por aquí: estos chicos no inventan nada, pero sin duda saben manejar como pocos los viejos patrones del mejor pop de toda la vida, devolviéndole la frescura e intensidad que éste tuvo en sus mejores momentos. Si, así es, y me importa un bledo lo que digan algunos críticos, que sean número 1 en UK, en los 40 principales, que acaben vendiendo un montón de discos a ambos lados del Atlántico, que sean portada de todas las revistas no especializadas y que sean odiados y menospreciados en casi todas las especializadas. Es más, si es así, me alegraré por ellos, porque ya es hora de que algo realmente bueno, lleno de frescura y convicción vuelva a triunfar a lo grande. Sin duda se han ganado un hueco de honor en mi discografía, al lado de joyas de los Kinks, Who, Beatles, Jam, Costello, XTC, Weller, Ocean Colour Scene, Blur y Oasis.

Puedes escucharlo a través de tu cuenta de Spotify en el siguiente enlace

 

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