jueves, 31 de mayo de 2012

AMEN CORNER - Farewell to the Real Magnificent Seven (1969)

Publicado el  27/1/2009 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera 
A Amen Corner tienes que escucharlos, difrutarlos, y casi adorarlos si te gusta el R&B, el souly el pop británico de finales de los 60. Lo sé, ya hemos hablado de estos chicos por aquí. ¿Os acordáis? Explosionaban con una intensidad poco común y descarada arrogancia mod, el pop y el soul más arrebatador, en plena efervescencia lisérgica del flower power. Tenían un gusto exquisito para elaborar emotivos retazos pop, de arreglos spectorianos, estaban embebidos de soul hasta la cejas, y poseían una poderosa base rítmica, con una estupenda sección de viento, y un vibrante hammond. Y por si fuera poco, encima los lideraba un histriónico y explosivo vocalista y guitarrista, el carismático Andy Fairweather-Low que se dejaba el alma en cada tema que interpretaba.


Pura intensidad y honestidad pop, que fluye a borbotones a lo largo de este espléndido Farewell to the Real Magnificent Seven, que hoy traemos a Sensaciones sonoras. Su tercer LP, y espectacular despedida discográfica, que me tiene completamente enganchado desde hace ya bastante tiempo. Un disco que vió la luz a finales de 1969, en el sello Immediate Records, cuando el grupo ya se había separado, y que es todo un variopinto, adictivo y contundente muestrario de lo que esta fabulosa banda podía llegar a hacer, bajo ese poderoso y algo “spectoriano” manto de sonido que caracterizaba a muchas de las producciones del sello de Andrew Loog Oldham, Immediate Records, una de mis etiquetas favoritas de los 60. 




Un disco intenso, y desgarrado con espacio para el pop más adictivo y tierno, de cuidados coros y sofisticados arreglos, como descubrirás en la preciosa At last I’ve found someone to love, en Mr Nonchalant, o en su irresistible clásico, producido por Shel Talmy (If paradise is) half as nice (en el vídeo de bajo), que alcanzó el número 1 en las listas inglesas en Febrero del 69. Pero donde también encontrarás fogonazos de R&B acorazado, con chirriantes guitarrazos y hammond, cercanos al estilo de los Small Faces de Immediate, como en Scream and scream again, Welcome to the club, Sanitation, y When we make love, pop-soul pegajoso y chicletero que nos acerca a su anterior disco en Deram , como la trepidante Recess, ritmos psicodélicos que recuerdan al Sgt Pepers de los Beatles en Lady Riga, exuberantes ejercicios de soul sudoroso, en la excelente versión que se marcan del Hello Susie (en el vídeo de arriba), de The Move, un genuino toque de folk-rock profundamente embriagador, en otra de las grandes versiones del disco, el The Weight de The Band, y hasta una curiosa versión con algún trazo funky del Get back de los Beatles. Para no perderselo.

A continuación podéis escuchar más canciones de este maravilloso LP en el primer disco de este fantástico recopilatorio de su época en Immediate Records que podéis escuchar  a través de  Spotify en el siguiente enlace


Revisando el 2008 - 12 posts

Publicado el  2/1/2009 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera 
Los chicos de La Coctelera nos piden nuestros 12 posts preferidos de Sensaciones Sonoras en el pasado 2008, y nos parece una magnífica idea para hacer una pequeña retrospectiva de la música que hemos estado degustando por aquí. Soul, pop, bossanova, lounge, psicodelia, rock, funk y jazz que nos han hecho mucho más llevadera nuestra existencia durante esos 12 meses.
Ahí va nuestra selección en orden cronológico:
BOBBY WOMACK – Communication (1971)
Bobby Womack ha sido mi gran redescubrimiento soul del pasado 2008, un año en el que no he dejado de escuchar sus tres primeros discos, y en el que este señor se ha colado por méritos propios en mi Olimpo particular de héroes del soul. Enorme compositor, con una voz cálida y elegante, que sabe modular como pocos.

 THE RIGHT ONS / 80.81 (2007)
Salió a finales del 2007, pero yo lo deboré a comienzos de 2008 con una inusitada emoción. 80.81 es una rotunda explosión de funk guitarrero, desbordante de ritmo, sudor y pasión. The Right Ons han sido mi último gran descubrimiento de la escena española. Desde la fabulosa irrupción de los Cool Jerks a comienzos de los 90, creo que ningún otro grupo español se ha acercado con tanta contundencia y emoción a los sonidos más negros de comienzos de los 70. Puro groove, que confirmaron en ese fantástico If you wanna groove que hicieron este verano con la colaboración de Roy Ayers.

NIRVANA (UK)- THE STORY OF SIMON SIMOPATH 1967
Toda la belleza orquestal y melódica de la psicodelia pop británica discurre elegante y esplendorosa a lo largo de esta maravilla de disco, que descubrí gracias al fantástico libro de Juan Vitoria titulado Discos Ocultos. Sus dos discos posteriores mantienen la belleza y grandielocuencia de su barroco sonido pop, acompañado de grandes armonías vocales.

THE TEMPTATIONS - WITH A LOT O' SOUL (1967)
Siempre adoré sun singles de comienzos de los 60, auténticas gemas del sonido Motown más característico, pero nunca acababa de darles una oportunidad fuera del formato recopilatorio. El pasado 2008 crucé esa frontera, y descubrí una nueva dimensión de los Temptations a 33 rpm, y With a lot o’soul acabó siendo mi disco favorito de su período soul pre-psicodélico. Una auténtica joya de comienzo a fin, con un David Ruffin pletórico.

James Taylor's 4th Dimension - Picking Up Where We Left Off (2007)
Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien con un disco de James Taylor, el alma matter de la incombustible James Taylor Quartet, y curiosamente ha tenido que ser con uno de sus proyectos paralelos, con la James Taylor's 4th Dimension. Picking up Where Left Off, tiene un reconfortante sabor retro, y rememora con mucho acierto aquellas espléndidas sesiones que Jimmy Smith y West Montgomery grabaron a mitad de los 60. Puro soul jazz repleto de groove.
Northern Soul - ¿Te gusta bailar?
Si, nos gusta bailar. Y el northern soul es todo un ejercico de soul jovial y elegante, capaz de insuflarte altas dosis de excitación, y mantenerte bailando toda la noche en alguna de esas frenéticas all nighters, dirigidas por exquisitos djs, armados con irresisitibles bombazos sonoros a 45 r.p.m, provenientes de la época dorada del soul.
No se si es porque hecho de menos esas sesiones, pero desde luego el año pasado mi plato ha visto girar con frenesí discos, discos y más discos de soul. ¡Que no pare la fiesta!
JORGE BEN - Jorge Ben (1969)
Exquisito cóctel de músicas brasileñas a cargo de uno de sus más reputados e independientes compositores. Como decíamos en el post jugosa mezcla de pop, bossanova, samba, soul y hasta algo de psicodelia con ligeros toques exóticos. Maravilloso disco cuyo post se ha convertido en uno de los más visitados de Sensaciones Sonoras.

PAUL WELLER - 22 dreams (2008)
Posiblemente mi disco favorito de 2008. Un excelente muestrario sonoro, trufado de folk psicódelico, pop-soul y rock sesentero, interpretado con su habitual intensidad. Poco más se pude decir: excelente.

A cellarful of Motown! (recopilación 2002)
Por fin los fondos de archivo del sello Motown salieron a la luz, dejándonos tres volúmenes repletos de ese soul, pleno de emoción juvenil y elegantes arreglos, que caracterizó el sonido del sello en los 60.
Sin duda, otro de los grandes descubrimientos sonoros del año.
JOAO GILBERTO – Chega de saudade (1959)
Joao Gilberto es uno de los principales protagonistas de la bossa, junto a Jobim y Bonfá, y en este fantástico Chega de saudade , Joao Gilberto definió con una rotunda exquisitez el sensual, ensoñador, delicado y envolvente sonido de la bossa.
LOU DONALDSON - Midnight Creeper (1968)
No se que me ocurre con este tipo, pero cada disco que escucho suyo me gusta más que el anterior. Sin duda se ha convertido en uno de mis jazzmen favoritos, con su sensual sonido de intensas tonalidades funkies y blues. Midnight Creeper fue el protagonista del 2008, pero ya os aviso que en este 2009 no tardará en llegar el fantástico Here 'tis
Dr. Dog - Fate (2008)
Belleza nostálgica y aires bucólicos para un disco de pop y rock memorable, al estilo de lo que se hacía a finales de los 60, y que definitivamente sitúa a Dr Dog como una de las principales debilidades de Sesaciones Sonoras.
¡Feliz Año nuevo!

martes, 29 de mayo de 2012

LOCKSLEY – Don’t make me wait (2006)

Publicado el  22/12/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera 
¿Buscas la esencia del power pop más vital, y pegajoso? ¿Un ramalazo frenético de ese irresistible sonido que subió de revoluciones con total arrogancia y descaro juvenil aquellas maravillosas melodías y estribillos que poblaron los mejores momentos de la explosión beat de los 60? ¿Si...? ¿Estás buscando ese disco de garage- beat revoltoso, que no olvida las virtudes de un adictivo estribillo y unas poderosas armonías vocales?
Pues entonces no busques más. De verdad, lo has encontrado. ¿No lo crees? ¡Venga! dale al play de los vídeos que acompañan a estas palabras y flipa con lo que vas a ver y escuchar, porque tanto Don’t make me wait como All over again son perfectos ejemplos de ese power pop que añoramos, y contienen la energía, arrogancia y pasión de la que hablábamos antes.



Ellos se llaman Locksley, y su fantástico disco Don’t make me wait. Vienen de New York, y conjugan como pocos hoy en día, las guitarras alborotadas y los estribillos infalibles. En su Myspace dicen adorar la inmedatez y frescura de la música de los 60, su inmensa capacidad para animarte a brincar y canturrear mientras degustas entusiasmado sus atemporales melodías. Se nota que han mamado con fruición los primeros discos de los Beatles y de los Kinks, pero no se olvidan de citar entre sus principales influncias a los poderosos Sonics o a los espléndidos Beach Boys. Grandes influencias que desarrollan con mucha inspiración en un disco redondo donde además de los temas ya señalados, sobresalen la anfetamínica She does, un perfecto cruce entre los Small Faces y los Sonics, la melódicas y pegajosas Let me know, Why not me, o Into the sun, tres impetuosos ejemplos del mejor beat bullicioso, además de ese monumento sonoro al pop rock nuevaolero que no dejo de tatarear últimamente y que responde al nombre de For you (part 2), con sus arrebatadores uauauussss, una estupenda y rabiosa manera de cerrar un disco.



Amigos, creo que no me equivocaría demasiado si os dijera que es el disco de power pop que más me ha llegado este año. Un disco que inicialmente se editó hace casi un par de años, y que afortunadamente fue reeditado el pasado mes de septiembre gracias al éxito de sus sorprendentes apariciones en la MTV. Fresco, directo, y con la urgencia necesaria para desbordar tu ánimo.

Puedes escuchar algunos de los temas del disco en el siguiente recopilatorio disponible en Spotify

LUIZ BONFA Y MARIA TOLEDO - Braziliana (1965)

Publicado el  16/12/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera 
Si te interresa la bossanova, Luiz Bonfá es uno de los intérpretes y compositores que deberías revisitar con cierta asiduidad, ya que a pesar de que quizás su nombre no sea tan conocido como el de Jobim y Joao Gilberto, de su sinuosa guitarra surgieron algunas de las melodías más universales de la bossa como "Manhã de Carnaval".
Y Braziliana, el disco que realizó y grabó en Nueva York en 1965 junto a Maria Toledo que por aquel entonces era su mujer, con la colaboración de Helcio Milito al bajo, Dom Um Romão a la batería, y Bobby Scott en los arreglos y al piano, es uno de mis discos favoritos de su amplia discografía. Instropectivo, delicado, chispeante en ocasiones, y algo melancólico en su conjunto, Braziliana es uno de esos discos que amplifican la belleza de la bossa en su vertiente más seductora, y ensoñadora, gracias a un repertorio casi perfecto, que alterna con un tremendo acierto los clásicos, emotivos y adictivos instrumentales que Bonfá bordaba con su desnuda guitarra, junto a un conjunto de excelentes temas vocales, interpretados por una sensual y susurrante María Toledo, que en este disco alcanza unos niveles de seducción próximos a los de mis heroínas favoritas de la bossa, Wanda Sa y Astrud Gilberto, y a la que únicamente le sobran algunos arreglos de cuerda excesivamente empalagosos en un par de temas.



Temas a destacar muchos. De los interpretados por María Toledo ahí quedan la elegancia de ese perezoso Cavaquinho, la dulzura de las tiernas Saudade, y Promessa, así como la intimidad y belleza que desprende Pequeño olhar y la vitalidad de la saltarina Guanabara. Y de los magistrales instrumentales de Bonfá, podríamos destacar la frescura del chispenate y cinematográfico Whistle Samba, que tan jovialmente abre el disco con sus despreocupados silbidos y los sensuales coros de María Toledo, la animosa y vital versión de la Samba de Orfeu, y la melancólica belleza de la guitarra que domina las preciosas Boticario e Improviso.



Braziliana es un perfecto tratado de la mejor bossa, donde predomina ese áurea de nostalgia casi hiriente que a veces fluye en torno a la bossa más intimista, pero que no renuncia a su lado más vital y colorista. Desde luego, si te gusta la bossa, Braziliana es una apuesta segura, un disco que te servirá para reafirmar la grandeza de Bonfá, y descubrir a una maravillosa María Toledo.

domingo, 27 de mayo de 2012

DR. DOG - Fate (2008)

Publicado el  3/12/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera 

Esa descuidada acústica junto a las acertadas armonías vocales con las que comienza The Breeze, la maravilla que abre este disco, ya te avisan de por donde van a ir los tiros. Lo sé, añoro aquella música, aquellas melodías de penetrantes requiebros, y desenlaces inesperados. Aquellos rotundos estribillos y  poderosas armonías vocales, que irrumpieron a finales de los 60, cuando los coloristas excesos de la psicodelia comenzaron a evaporarse. Aquellos temas de tono nostálgico y crepuscular, que discurrían a medio camino entre el pop, el rock, y el folk, y que aún mantenían inesperados y audaces matices, tan propios de las atmosferas psicodélicas que comenzaban a decaer por aquellos días . Sí, todavía devoro con emoción el viejo Abbey Road de los Beatles, el Surf’s up de los Beach Boys, y el Magic Christian Music de Badfinger.  El All Things Must Pass de George Harrison, y el fabuloso  Something/Anything de Todd Rundgren. Y aún disfruto como un poseso cuando me encuentro con un disco que recoge todas esas influencias, y las explosiona en un sincero y rotundo ejercicio de orfebrería pop, no carente de intensidad y repleto de sugerentes recovecos sonoros que amplifican su efectividad sonora.


Y Fate, es ante todo, eso. Un enorme monumento a aquel embriagador sonido de hace 40 años, ejecutado con una exquisita lucidez por esta panda de músicos americanos, un tanto desaliñados, que responden al nombre de Dr. Dog. Quinto disco en su discografía y tercero al que me rindo sin remisión, tras el excelente Takers & Leavers del 2006, del que ya hablamos por aquí, y el fabuloso We all belong del pasado 2007, del que todavía no sé porque no llegamos a comentar nada por estos lares (cuestión de tiempo supongo), y que marca el camino por donde se desarrolla este fantástico Fate, que no me canso de escuchar desde el pasado verano.

Fate es un disco sin desperdicio, que desarrolla su tremendo poderío melódico, a lo largo de perfectos medios tiempos, que se avivan y atemperan sin previo aviso. Once temas directos, sin excesos ornamentales, donde guitarras, teclados, bajo y batería marcan las pautas, con puntuales y acertados arreglos de cuerda y viento, acompañados de unas cuidadas armonías vocales. Y aunque suenan americanos tienen un cierto regusto británico.

The breeze lo abre.  ¡Y de qué manera!. Delicada y sinuosa, con una irresistible melodía, mucha elegancia y grandes armonías vocales. Hang on es más dura, más desgarrada y abrupta, con ciertos tintes psicodélicos, pero igualmente irresistible. Army of Ancients se desenvuelve perezosa en un bello halo de dramatismo arropado por vientos y cuerdas. The rabbit, the bat and the reindeer, podría ser quizás ese single redondo de pop juguetón y estribillo irresistible que no dejarás de tatarear. From es posiblemente el tema más “beatle” del disco, una balada de sorprendentes melodías vocales atravesada por una elástica guitarra. Y para acabar The Beach y My friends los temas más guitarreros y rockeros del disco, necesarios para llegar al final con un subidón de adrenalina después de tanta melodía sublime.
Un disco casi perfecto que podéis escuchar en le My Space de Dr. Dog, en su página web   o  en el siguiente enlace de Spotify

Paul Weller en la Riviera (18-10-08) - ¡Que noche la de aquel día!

Publicado el  17/11/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera 
Aquel día no daba crédito a lo que estaba viendo. Era Weller, el incombustible modfather, finalizando su memorable concierto del 18 de Octubre en al sala Riviera de Madrid , con una sorprendente versión del All you need is love de los Beatles. Creo que hay pocas canciones en la discografía de los Beatles que me gusten tan poco como ésta, pero os aseguro que aquel sábado, después del torrente de emoción que supuso el concierto, esta guinda final me supo a gloria. Inesperada gloria, muy inesperada, porque mira que hay temas de los Beatles que Weller podría haber tocado aquella noche...pero mira por donde, a pesar de todo ahí estábamos todos desgañitándonos coreando su letra, felices y exhaustos mientras alucinábamos con el violonchelo de Andy Lewis, y flipábamos con la energía y entusiasmo que Weller y Cradock le ponían al asunto. ¡Que noche la de aquel día!



Recupero aquí el escueto comentario que dejé sobre el concierto días atrás.
Ha pasado ya semana y media, desde que Weller paso por la Riviera y aún tengo en mi retina su fantástico concierto. Es increíble la forma en la que se encuentra este hombre, la energía que desprende, las ganas que le echa y lo bien que se lo pasa sobre el escenario.
Destacar lo destacaria todo, pero me quedo con algunos momentos importantes como la recuperación del Peacock Suit del más que respetable Heavy Soul, que la prensa denostó en su momento y por el que siento una gran debilidad; la poderosa versión que nos dejó del fantástico Shout to the top de Style Council, que tantas veces bailé en los 80, y cómo no, ese anfetamínico Town called malice que casi tira abajo La Riviera. Pero sin duda lo más sorprendente, fue el final, con esa apoteósica versión con celo incluido del All You need is Love de los Beatles. Curioso, que uno de los temas que menos me han gustado de los Beatles, acabara siendo uno de mis momentos preferidos del concierto. Pero eso es lo que tiene Weller...

MARIE QUEENIE LYONS – Soul Fever (1970)

Publicado el  15/11/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera 


No le vamos a dar muchas vueltas. Este disco es una auténtica gozada que no debéis perderos. Sólo hay que escuchar los primeros acordes de “See and don’t see”, el tema que lo abre, así como la poderosa y exuberante voz de Mari Quennie Lyons, la protagonista de esta maravilla, para darnos cuenta de que indudablemente vamos a caer rendidos ante esta sorprendente explosión de soul, en su formato más crudo y racial. Puro soul, de ése que algunos denominan del puño cerrado, vigoroso, intenso, y desgarrado. Soul de punzantes vientos, afiladas guitarras, vigorosas secciones de ritmo, y ajustados arreglos, que magnifican el poder de una voz esplendorosa, rotunda, y casi hiriente, capaz de modularse tanto con una cálida sensualidad como con una desgarradora energía, en demoledoras baladas y medios tiempos como You used me, We’ll cry together o Snake in the grass, en frenéticos ejercicios de explosivo soul como las trepidantes versiones de Fever y Your key don’t fit it anymore, así como en perfectos ejercicios de soul sureño llenos de energía, como I don’t want nobody to have it,I’ll drown in my tears y I want my freedom, sin olvidarnos de esa estremecedora versión que se marca del Try me de Mr Brown.



Soul Fever, es todo eso y quizás mucho más. Un disco publicado en 1970, para el sello Deluxe, por esta fantástica y desconocida vocalista negra llamada Marie Quennie Lyons, que tuvo la desfachatez de enarbolar la grandeza del soul más clásico justo cuando éste empezaba a ser engullido por el sudoroso funk, y el exuberante sonido de Filadelfia, lo que supongo que unido a la habitual falta de apoyo de las discográficas, condicionó la escasa repercusión que tuvo en su momento, permaneciendo en el más absoluto ostracismo, hasta que en estos últimos años, el afán arqueológico de algunos enamorados de la música negra ha conseguido recuperarlo, habiendo sido reeditado en España, en flamante vinilo por el sello VampiSoul.




De Marie Queenie Lyons poco sabemos. Leo en los blogs El ojo crítico y Neurótico y Romántico que es originaria de Louisiana y que comenzó su carrera a comienzos de los 60, colaborando en los coros con insignes artistas negros como King Curtis , Fats Domino, Jackie Wilson e incluso James Brown, que bien pudiera ser quién le facilitara la posibilidad de realizar este disco con el sello Deluxe, subsidiario del sello King controlado por el padrino del soul en aquella época. Soul Fever acabó siendo su único disco, y parece que tras su publicación y escaso éxito, abandonó su carrera discográfica. Una lástima, porque tras este disco hemos descubierto a una poderosa vocalista, con el nervio y energía de la mismísima Etta James.


LOU DONALDSON - Midnight Creeper (1968)

Publicado el  30/10/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera 
Lo sé, quizás no debería ser así, pero hay portadas de discos, que se instalan poderosamente en tu retina, conduciéndote irremediablemente hacia ellos. Atractivas portadas que insinuan mucho del caudal sonoro, que atesoran los vinilos que cobijan, y que casi te obligan a manosearlas con una cierta ansiedad mientras llega el esperado momento de descolgar la aguja entre sus surcos, y husmear entre los sonidos que desprenden. Portadas tan seductoras y sugerentes, como la que nos presenta este espléndido ejercicio de soul jazz, que Lou Donaldson publicó en pleno 1968, para el sello Blue Note bajo el título de Midnight Creeper. Un disco de jazz noctámbulo y humeante, carnal y sudoroso, imbuido por el temperamento del blues, la pasión del soul y el ritmo delfunk, donde el cálido e incisivo saxo alto de Lou Donaldson comparte protagonismo principalmente con el vibrante y ardiente hammond de Lonnie Smith, además de con la punzante y sensual guitarra de George Benson. Y es que, aunque el disco vaya firmado por el gran Lou Donaldson ¡vaya sesión de hammond B3 que se monta en este disco el señor Lonnie Smith! Una exuberante sesión que alcanza cotas cercanas a las del inolvidable Jimmy Smith, y en la que este fantástico hammond no cesa de revolotear impetuosa o sensualmente, alrededor de saxo y guitarra.



Eso es. Midnight Creeper es una fabulosa sesión de jazz soul con un intenso aroma groovy, ideal para abordar las pistas de baile, con intensos ejercicios de soul funk trotón, de vibrante hammond y saxo desgarrado, como las espléndidas Midnight Creeper, Bag of Jewels y Dapper Dan, mis temas favoritos del disco junto a esa deliciosa y sensual Elizabeth. El disco se completa con la alocada Love power, una especie de swing frenético rebozado de blues, que aumenta las revoluciones del conjunto del disco, y que aunque no llega al nivel de las otras composiones en él incluidas, no desluce el resultado final.

Añadir leyenda
En fin, que queréis que os diga, este Midnight Creeper me parece tremendamente adictivo, y la verdad es que aunque mis encontronazos con la discografía de Lou Donaldson son algo irregulares y anárquicos, desde que lo descubrí en aquel recopilatorio de la Blue Note, titulado Blue 60’s, no deja de sorprenderme la facilidad con la que me enganchan sus discos, que son una auténtica explosión de soul jazz o jazz funk. Puro crossover (vaya palabreja) bien entendido, repleto de ritmos contagiosos y cálidas melodías, que se apoderan completamente de mis sentidos. Ahora es este fantástico Midnight Creeper, como antes lo fue ese sensual Everything I play is funky, y como en un futuro seguramente lo será con ese bluesy Here ‘tis. Discos rotundos, y sin fisuras, quizás demasiado comerciales y “fáciles” para los puristas del jazz, que sin embargo creo que harán las delicias de los amantes del soul y del funk como yo.

Puedes escucharlo en el siguiente enlace de Spotify:

jueves, 24 de mayo de 2012

THE MOVE - Blackberry Way (1969), Flowers in the Rain (1967) y Fire Brigade (1968)

Publicado el  16/10/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera 


No puedo quitármela de la cabeza. Blackberry Way es una de esas pequeñas joyas que la psicodelia británica más colorista e inocente, nos dejó en la segunda mitad de los 60. Una auténtica golosina pop, algo azucarada, de irresistible melodía, arreglos orquestales y armonías vocales, que toma prestadas muchas cosas de los Beatles del Sgt Peppers y que llevó hasta el número 1 de las Islas Británicas en febrero de 1969 a The Move, la increíble banda del inquieto y camaleónico Roy Wood, un grupo que a pesar de visitar con cierta regularidad la zona alta de las listas británicas durate aquella época (9 top 20 en 5 años según la wikipedia), me da la impresión de que hoy permanece en un oscuro e injusto segundo plano, aunque si os soy sincero, siempre tuve una curiosa relación de amor y odio con ellos, porque aunque muchos de sus singles me llegaron a entusiasmar ninguno de los tres LPs que publicaron me llegaron a convencer del todo cuando los descubrí, hace ya algunos años.



Sin embargo, últimamente, gracias al efecto embriagador de estas pequeñas maravillas con las que me he reencontrado en You tube, y que hoy os dejo por aquí, tituladas Blackberry Way (1969), Flowers in the Rain (1967) y Fire Brigade (1968), les he recuperado con un renovado interés, revisando con mimo los tres discos que nos dejaron, y redescubriendo un buen puñado de irresistibles canciones de eso que llamaron flower pop, que pululan entre la psicodelia de tintes orquestales y la jovialidad de la música chicle, además de recuperar un apasionante y enérgico Shazam, su disco del 70 del que seguramente hablaremos dentro de muy poco, y todo esto sin olvidarnos del exquisito toque pop de Message from the Country (1971) donde la conjunción de Roy Wood y Jeff Lyne esboza algo de lo que posteriormente sería la fantástica ELO.



Posiblemente el eslabón perdido y encontrado entre Amen Corner, y The Creation. Por cierto, no os perdáis el jugoso repaso de su discogra

miércoles, 23 de mayo de 2012

JOAO GILBERTO – Chega de saudade (1959)

Publicado el  12/10/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera 

¿Te gusta la bossa verdad? Te entiendo...escuchaste alguno de sus grandes clásicos casi por casualidad, y de repente te viste sumergido en la imperiosa necesidad de buscar más, de saborear sus delicados matices, su enorme sensualidad, su maldita fragilidad. Sucumbiste a su cálida atmósfera de tonos ocres, a sus voces susurrantes y a sus exquisitas melodías dominadas por los sincopados acordes de una guitarra.
Por eso estás por aquí. Y seguro que ya te habrás cruzado con algunas de mis grandes debilidades: Jobim, Getz, Joao y Astrud Gilberto, Luiz Bonfá, Marcos Valle, Wanda Sa,Roberto Menescal y algunos más. Habrás leído mi admiración y adicción por muchos de los discos de bossa aquí reseñados, pero si hoy me preguntas cual es el disco de bossa que gira y gira casi impulsivamente en mi reproductor, y que no ceso de escuchar una y otra vez, no podría decirte otras cosa sino que este maravilloso Chega de Saudade, que Joao Gilberto editó bajo el sello Odeón en 1959.



Hace ya unos meses que conseguí este clásico gracias al estupendo blog Loronix, y la verdad es que en este tiempo no he dejado de preguntarme cómo he podido tardar tanto en dar con él, tratándose como se trata del primer  disco LP editado por Joao Gilberto, uno de los maestros indiscutibles de la bossa.
Casi podríamos decir que Chega de Saudade fue el disco en el que Joao Gilberto definió con una rotunda exquisitez el sensual, ensoñador, delicado y envolvente sonido de la bossa. Y ahí están para demostrarlo esas melodías deslumbrantes, medios tiempos de ritmo sincopado y bellos arreglos de cuerda, y viento, dominados por la guitarra y la susurrante voz de Joao Gilberto. Temas que se escuchan con deleite y se bailan perezosamente. Clásicos imperecederos, de los que últimamente me quedo quizás con los menos conocidos, como son ésa delicada Hô-bá-lá-lá compuesta por el mismo João Gilberto, las sinuosas composiciones de Carlos Lyra y Ronaldo Bôscoli, Saudade Fez Um Samba y Lobo Bobo, Morena Boca de Ouro de Ary Barroso (en el vídeo de arriba), y las melancólicas y bellas Aos Pés da Cruz y Maria Ninguém. Eso sin olvidarnos de que aquí también se incluyen las maravillosas composiciones de Jobim, Chega de Saudade, Brigas Nunca Mais, y Desafinado, junto a la vitalista Bim Bom del propio João Gilberto

Sin duda, Chega de saudade es uno de esos discos que cuando acaba no puedes resistir la tentación de volver a ponerlo, una y otra vez.
Puedes escucharlo en Spotify

PAUL WELLER - 22 dreams (2008)

Publicado el  5/10/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera 


Un rotundo poso de magnificencia y atemporalidad rodea a este “22 dreams” ,que el carismático Paul Weller ha editado en este 2008 para el sello Island. Un disco tan enorme y poderoso, que quizás pueda resultar algo excesivo (contiene nada más y nada menos que 21 canciones), y donde Weller además de proponernos su habitual y excelente muestrario sonoro trufado de folk psicódelico, pop-soul y rock sesentero, interpretado con su habitual intensidad, nos muestra algunas de sus nuevas inquietudes musicales que parecen abarcar desde jazz más psicódelico de finales de los 60, hasta sonidos latinos muy cercanos al pegadizo bolero.
Y es que este 22 dreams es posiblemente el disco más ambicioso y ecléctico de Weller en solitario. Un disco que para mi contiene algunas de las mejores canciones que el Modfather ha firmado en los últimos tiempos, y que quizás podría haberse convertido en su mejor entrega desde Stanley Road sino fuera por algún que otro meloso instrumental de piano, a mi entender fuera de lugar,y ese extraño acercamiento al sonido de Tom Waits, que es Where’er ye go, que la verdad no me acaba de convencer. Pero al margen de estos pequeños deslices, 22 dreams me parece un disco soberbio, lleno de matices y buenas canciones, y con un sonido muy compacto y logrado, que me recuerda a las grandes producciones de finales de los 60 y primeros 70.


Sin duda Weller ha encontrado dos socios perfectos para desarrollar su sonido en Steve Cradock y Simon Dine. Cradock muestra su talento con la guitarra y su perfecta armonía con Weller, en muchos de los mejores temas del disco, como son ese enigmático y sentido arrebato de folk picódelico que es Light Nights, ese tierno medio tiempo lleno de guitarras que es All I wanna do (is be with you), la desgarrada Have you made your mind, la maravillosa desnudez acústica e intensidad emocional de Why walk when you can run, y el exquisito pop-soul de Cold moments. Mientras tanto la producción de Simon Dine consigue dar claridad al sonido de Weller, y llenarlo de jugosos detalles con unos acertados arreglos (la estupenda Empty ring es un ejemplo perfecto de ésto) , sin perder por ello un ápice de intensidad en sus momentos más arrebatados, como demuestra en ese sudoroso e impetuoso ejercicio de soul que es 22 dreams, el tema que da título al disco y que firma junto a Weller, o en el alborotado en intenso Echoes Round the Sun donde encontramos a Noel Gallagher y Gem Archer de Oasis tocando mellotron y bajo respectivamente.



Grandes temas y grandes canciones para un gran disco donde también sobresalen enigmáticos pasajes instrumentales de jazz psicódelico, como la fantástica Song for Alice, en homenaje a la mujer de John Coltrane, y 111, el tema más extraño y sorprendente del disco si nos olvidamos de la aparición de ese curioso y sentido bolero titulado One bright star.

Desde luego, no me cabe duda de que estamos ante uno de los mejores discos de Weller y uno de los discos del año. Un disco aclamado hasta por la crítica, como podéis apreciar en la web de Metacritic.com. Ya sólo nos queda verlo en directo, algo que ocurrirá dentro de dos semanas en la sala Riviera, aquí en Madrid.

Puedes escucharlo en Spotify

martes, 22 de mayo de 2012

A cellarful of Motown! (recopilación 2002)

Publicado el  28/9/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera 


Como si de una perversa obsesión se tratase, aquí estoy escuchando una y otra vez este sorprendente compendio de elegancia sonora y derroche emocional. Si te gusta el soul,seguro que ya habrás experimentado en innumerables ocasiones ese genuino y alborotador cosquilleo que producen las lujosas e impactantes producciones del sello Motown, pero seguro que lo que no imaginabas es que a estas alturas podrías encontrarte de repente con 40 temazos de esta maravillosa factoría sonora, grabados en los 60 y no editados con antelación. Cuarenta temas que fueron descartados en su momento, y que dan fe de la calidad musical que rondaba por Hitsville en aquellos días. Por favor, ¿cómo pudieron descartar estas gozosas ilustraciones de vitalidad juvenil y privarnos de ellas durante tanto tiempo?
Afortunadamente el sello Universal ha rebuscado con mimo en los archivos del sello de Berry Gordy, para sacar a luz estos fantásticos temas, editándolos con la calidad sonora que se espera de los discos de Motown, en este cuidado doble CD sacado a la luz en el pasado 2002, lleno de detalles y titulado A cellarful of Motown (vol. 1) .



Un disco impresionante y tremendamente bailable, que posee un rítmo tan trepidante que podría ser la compilación perfecta para una estupenda sesión de Northern Soul, donde no faltarán algunos ilustres del sello como The Temptations, Stevie Wonder, Martha Reeves & The Vandellas, The Marvelettes, Tammi Terrell,Marvin Gaye, Jimmy Ruffin ,The Isley Brothers, yChuck Jackson, pero que curiosamente donde apabulla es con ese maravilloso ramillete de estupendas canciones a cargo de ese conjunto de artistas del sello, menos conocidos por el gran público, como son The Contours, Brenda Holloway, Barbara McNair, Marv Johnson, Patrice Holloway, The Funk Brothers, Earl Van Dyke y The Velvelettes por poner algunos ejemplos.

Todo un cúmulo de sensaciones que no deberías dejar pasar, porque cuando te sumerges en estos surcos y te dejas envolver por este sonido, tu espíritu cambia, tu latidos se disparan y la emoción te embarga. Porque amigos, estamos hablando del sonido Motown, de esa efusiva mezcla de soul y pop, tan vital y carnal, arropada por exuberantes voces, cálidas y arrogantes que se mecen voluptuosas en un lujoso manto de sofisticados y elegantes arreglos, que en este disco nos regalan temas tan sugerentes como All Your Love de Brenda Holloway,All I Do Is Think About You de Tammi Terrell, I know how to love her de Jimmy Ruffin, y Save My Love For A Rainy Day de Marv Johnson, además de irresistibles llenapistas como el Baby a Go Go de Barbara McNair, I Like Everything About You de The Contours, Until You Came Along de Carolyn Crawford, Riding high on love de Jr. walker & the all starts, With a Guy Like You de Martha & The Vandellas, My Sugar Baby de Frank Williams, y la poderosa He Was Really Saying Something a cargo de The Funk Brothers, parte de la base rítmica de Motown, que aquí se marca un rompedor instrumental lleno de hammond, algo alejado del sonido Motown y quizás más cercano al sudoroso estilo de la Stax. Todos ellos, jugosos bocados de un excepcional menú de soul magistral.
Para no perdérselo.

Podéis disfrutarlo en Spotify



Wanda Sá y Roberto Menescal / O barquinho - Bossa en su máxima expresión

Publicado el  10/9/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera 



No he podido resistir la tentación de dejaros esta maravillosa interprtación de Roberto Menescal y Wanda Sá, sobre uno de los meojres temas que Roberto Menescal fabricó en los 60, O Barquinho.Hasta ahora sólo había escuchado de esta canción una versión de chispeante hammond, que Walter Wanderley incluyó en su disco del 67, Batucada. Pero esta versión, grabada en 1991, a pelo y con la dulce y susurrante voz de Wanda Sá, creo que contiene todos esos delicados y sensuales matices sonoros que han hecho de la bossa uno de mis estilos favoritos.

Estos dos iconos de la bossa ya coincidieron en el 64, en el debut discográfico de Wanda Sá, el excelente Vagamente, del que ya hemos hablado por aquí, pero es un placer verles tantos años después, desgranar con tanta elegancia y estilo esta fantástica bossa. Además, esta preciosa canción me sirve para añadir a Roberto Menescal y Wanda Sá a las estupendas recomendaciones, que Zamuro Zien nos hacía sobre Carlos Lyra, Edu Lobo y Marcos Valle en sus comentarios al post de Stan Getz y Joa Gilberto

THE END – Introspection (1969)

Introspection, de los británicos The End, publicado por el sello Decca en 1969, es otro de esos fabulosos discos perdidos de los 60, que no deberías pasar de largo, si te interesan los sonidos más ensoñadores y enigmáticos de aquella época, aquellos que se expandieron bajo ese evanescente arcoiris sonoro denominado psicodelia.

Un disco exquisito en su concepción y ejecución, que ya te engancha desde la primera escucha con su psicodelia pop, de chispeante hammond y trazos eminentemente eléctricos, sin excesivas distorsiones, que como nos decía nuestro amigo Revolver en su blog Barabajal (ya desaparecido), está repleto de excelentes composiciones, vibrantes guitarras y grandes armonías vocales, que demuestran la calidad de su principal pareja compositora Colin Giffin y Dave Brown.



Un disco que según esa fastuosa enciclopedia musical on line, que se llama AllMusic sigue las directrices marcadas por los Rolling Stones en su controvertido Their Satanic Majesties Requests (y que conste que a mi me encanta en un 90%), con una estructura vocal similar a la de esa otra maravilla de la psicodelia británica, esta vez a cargo de los Zombies, titulada Odessey & Oracle. Y desde luego, mucho de esto hay en el disco, aunque si me preguntáis, yo también citaría alguna reminiscencia al Revolver de los Beatles, para concluir que en ocasiones me suenan a unos inspirados Creations sin reverberaciones ni feed back.

Pero sin duda, lo mejor que puedes hacer si te ha interesado lo que hemos contado hasta aquí, es hacerte con el disco y experimentarlo por ti mismo. Te quedarás flipado con el ritmo sinuoso de Dreamworld y Under the rainbow, sus chispeantes hammonds , y sus trotones bajos que te recordarán a los albores del sonido Manchester de los 90. ¿De verdad losInspiral Carpets y los Charlatans no se inspiraron con esta maravilla? Shades of Orange es tan misteriosa, espectral, bella y poderosa, como el She’s in rainbow de los Stones; Cardboard Watch tiene la fuerza púrpura y electrizante de los Creations, Introspection (Part One y two) son un acelerado viaje interior, de efectos cósmicos insospechados con armonías y distorsiones beatle; Don’t take me es un delicioso susurro casi pop, y Loving Sacred loving es otro de esos evanescentes y bellos ejercicios de psicodelia pop británica, con toques de clavicordio y perfectas armonías vocales. Y bueno, ¿que decir de la versión de She said yeah?
De verdad, ¿cómo es posible que este pedazo de disco no tuviera una mayor relevancia en su momento? Curioso, pero ni la excelente producción de Bill Wyman (¿de verdad que lo produjo él?, ni la colaboración de Charlie Watts y Nicky Hopkins, consiguieron darle más visibilidad en su momento.

 Publicado el  10/9/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera

The Right Ons & Roy Ayers - If you wanna groove (single -2008)

Publicado el  4/9/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera  


Groove en su máxima expresión. Hammonds desmadrados, guitarras afiladas, bajos asfixiantes y wah wah por doquier, con una impetuosa y desgarrada interpretación vocal. Desde luego “If you wanna groove”, debes de oír esto. Un trallazo irresistible de funk primario, sudoroso, enérgico, y vital, a cargo de uno de los grupos más excitantes del panorama nacional, The Right Ons, acompañados para la ocasión nada más y nada menos que por mr. Roy Ayers, el que fuera uno de los principales abanderados de jazz-funk más groovy y al mismo tiempo elegante, de mediados de los 70, gracias al embriagador sonido de su sinuoso vibráfono, perfecto contrapunto de esos abrasivos hammonds, impetuosos bajos y desgarrados vientos de los que hablábamos al principio.

Sin duda este bombazo ha sido una de las grandes sorpresas de este verano inconexo. Un tema promocional, confeccionado para acompañar el lanzamiento de una nueva bebida, que apareció por sorpresa en Sensaciones Sonoras gracias a los comentarios que cardasian77 y tobosines (gracias a los dos por descubrirnos semejante joya), insertaron sobre el artículo de la maravillosa banda sonora, que Roy Ayers confeccionó para aquella fantástica Blaxplotation, titulada Coffy, y que se ha convertido en uno de los posts más comentados de este blog.

Va por ellos, y por todos los que habéis participado en ese variopinto intercambio de opiniones. Y si os ha gustado este tema, no dudéis en darle una oportunidad a discos tan memorables de Roy Ayers como el mencionado Coffy, o al posterior y exitoso Everybody loves the sunshine, de 1976 del que podéis leer en Taringa. Y por supuesto, no dejéis de escuchar el intenso y vibrante 80:81,de The Right Ons, del que ya hablamos también por aquí.
 
Nota: si quereis escuhar el tema integramente y sin las interrupciones del vídeo, podéis hacerlo en la web de Limón y nada

jueves, 17 de mayo de 2012

DJAVAN – Aria (2010)


¿Te gusta la bossa? Si, pues entonces no lo dudes, acepta un consejo y apunta este disco entre tus futuras preferencias. Corre, búscalo, y hazte con él. No te defraudará. Es una auténtica gozada que no dejo de degustar con una atolondrada adicción en los últimos tiempos. Un sensual destello de elegancia melódica, en el que no dejan de embaucarme su aparente sencillez y el encanto con el que fluyen esa delicadas y hermosas melodías de tonos perezosos y cierto sabor agridulce, que lo pueblan, y que acaban conformando un atractivo collage de bossanova y samba, desprovisto de todo artificio sonoro.

Porque Aria es una reconfortante vuelta a los orígenes de estos seductores sonidos, donde la bossa y la samba muestran su vertiente más íntima y emotiva, gracias a esa sugerente desnudez sonora tan típica de sus inicios, protagonizada por envolventes acordes de guitarra, sinuosas melodías, suaves percusiones y voces más o menos susurradas. Un sonido directo y sencillo, que agiganta el poder adictivo de sus melodías y que engancha y emociona desde la primera escucha.


Un sonido deudor de aquellos discos con los que Luiz Bonfá, Joao Gilberto y Paulinho Nogueira, entre otros, comenzaron a perfilar la bossanova, y al que Djavan rinde un elocuente homenaje en este fantástico disco. Algo que resulta cuando menos curioso, ya que aunque la carrera de este laureado compositor brasileño discurre desde 1975 hasta nuestros días, por lo que he podido oír de sus extensa discografía, la bossa y la samba no han sido precisamente las grandes protagonistas de sus discos, si exceptuamos quizás su excelente debut, A voz e o violao. Razón ésta, por la que casi me atrevería a considerar Aria como una maravillosa rareza dentro de su discografía, en la que nuestro protagonista se permite el capricho de interpretar con toda la emoción e intensidad algunas pequeñas gemas ocultas de la música brasileña junto a algún que otro inolvidable estándar, que a él le tocaron la fibra en su día y que hoy gracias a él ya forman parte destacada de nuestra discografía particular.

Temas como esa sensual bossa que abre el disco con la firma de Cartola e Dalmo Castello, titulada Disfarça e Chora, o ese quejumbroso bolero, Sabes Mentir, que lleva la firma de un compositor brasileño de los 50 llamado Othon Russo, o esa otra irresistible y seductora samba titulada Apoteose ao Samba fechada en los 50 y firmada por unos desconocidos, al menos para mi, Silas de Oliveira y Mano Décio, o ese otro irresistible clásico de la bossa de Jobim y Vinicius de Moraes titulado Brigas Nunca Mais, o esa deliciosa adaptación en clave bossa, de Romeo Nunes, del estándar de Wayne Shanklin, Nada a nos separar, o aquella delicia de tono lastimoso que se titula Valsa Brasileira, que firman Edu Lobo y Chico Buarte y data del 88. Y así podríamos seguir uno por uno hasta completar los 12 temas de este fantástico disco que abraza con total desparpajo y convicción la esencia de la bossanova y la samba brasileñas, y que sin embargo finaliza sin ningún pudor con un inesperado y pegajoso toque jamaicano de la mano de esa versión que Djavan nos entrega de aquel tema del 81 de Gilberto Gil titulado Palco. Una sorpresa final para un disco que sin duda se ha convertido en una referencia obligada en Sensaciones Sonoras.

El disco está disponible en Spotify puedes escucharlo entero en los enlaces siguientets:


martes, 15 de mayo de 2012

Sensaciones sonoras - obsesiones musicales del verano de 2008

Publicado el  1/9/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera  




Estamos de vuelta. Tras dos meses en el dique seco por problemas varios con el acceso a Internet, además del disfrute de unas merecidas, y reconfortantes vacaciones, ¡aquí estamos de nuevo! Y creo que con las energías suficientemente renovadas como para continuar compartiendo con vosotros durante bastante tiempo, este pequeño rincón musical llamado Sensaciones Sonoras, que sorprendentemente para mi, va camino de cumplir tres añitos repletos de música.
Música, que por otra parte no ha parado de fluir durante estos dos meses de silencio bloguero, y que como es habitual por aquí, ha abarcado un poco de soul, pop rock, bossa, jazz, funk y alguna que otra lindeza por el estilo, que bien podríamos agrupar en una pequeña lista de lo que más he escuchado durante este tiempo, y que quizás repitamos en el futuro, semanal o mensualmente. Sería la lista de Sensaciones Sonoras, porque he de reconocer que a mi siempre me han gustado las listas, y curiosamente siempre ha sido uno de los apartados que más ansiosamente he buscado en la revistas, y publicaciones musicales que caían en mis manos.
Pues venga, comencemos esta nueva etapa con el repaso de las canciones, que han sonado con más insistencia en mi reproductor musical durante estos dos meses.

1.Why walk when you can run – Paul Weller (22 dreams - 2008). No podíamos comenzar de otra manera. Weller es mucho Weller y su último disco es una enorme gozada, lleno de pasión, energía y saber hacer. Hay soul desgarrado, pop elegante , rock, y folk de tintes psicodélicos. Y de todo ello, ahora no puedo dejar de escuchar esta maravilla de tonos acústicos y ascendencia casi folk, arrogante, intimista y entrañable a partes iguales.
2.Cúmulo de propósitos – Lory Meyers (Cronolánea - 2008). Cada día me gusta más este disco de pop tan exquisito, con tan rotundas melodías y bonitas voces. Música de aquí hecha con gusto. De la que te toca la fibra sensible. Algo así como si de una reencarnación de los Brincos y Los Ángeles se tratara.
3.Tears dry on their own– Amy Winehouse (Back to Black - 2006). El mundo la detesta por sus excesos, pero yo creo que la adoro. Su recuperación del sonido Motown es deliciosa, muchos de los temas del disco son irresistibles, y esta canción es simplemente fantástica. No puedes dejar de bailarla mientras el corazón se te encoje, y la emoción te embarga. ¿De verdad que no la firman Holland, Dozier and Holland?
4.Where D’You Go – Jamie Lidell (Jim - 2008). Este chico se ha empeñado en hacernos bailar al más puro estilo de la vieja Motown, con este arrebato de emoción que suena al primer Smokey Robinson. Moderno y clásico a partes iguales. Toda una pegajosa explosión de ritmo, que te sacará del sopor más profundo. ¿Está de moda el soul más clásico?
5.I Still Want You - Paul Collin’s Beat (Ribbon of Gold - 2008). Si señor, aunque con la voz algo cascada, el bueno de Paul Collins se ha marcado un disco redondo y rebosante de la frescura y energía que caracterizó a sus dos primeros discos. Beat vitaminado y a toda velocidad de uno de los padres de la new wave.
6.Harry Worth – Elvis Costello & the Imposters (Momofuku - 2008).El iracundo Costello sigue en plena forma, componiendo adictivas canciones de multicolores melodías, como esta misteriosa, y noctámbula maravilla de aromas latinos.
7.Get outside – Robert Palmer (Sneakin' sally through the alley –1974). Sudoroso soul blanco, desgarrado, rancio e intenso. Uno de esos temas que a pesar de que parece desarrollarse con el freno de mano echado, remueve con violencia hormonas varias. Desde que le descubrí como vocalista de esa fantástica banda mod llamada The Alan Bown Set, en uno de sus mejores discos a finales de los 60, no dejo de investigar su obra de comienzos de los 70, con sorprendentes resultados.
8.Templo Nublado – Rita Lee (Build Up – 1970). Un poco de psicodelia naif con irresistibles destellos de pop yeyé. Una locura melódica, dulce, irreverente y tremendamente embriagadora, que no me ha abandonado en todo el verano.
9.29 escalones – José María Granados (En Madrid –2007). Sin duda un disco a recuperar, del que he sido consciente hace pocas semanas, y que conjuga con maestría ese pop rock de melodías exuberantes, y tono algo agridulce que Jose María Granados maneja con tanta precisión. 29 escalones me parece que es de lo mejor que ha escrito nunca.
10.Champagne and Pizza – Bongolian (100% heavy bongo vibes –2004). Sobredosis de ritmo a lomos de un incendiario hammond. Bongolian son sin duda uno de esos combos, que hay que reivindicar, por la energía, convicción y talento con los que recuperan el lado más groovy del soul jazz de los 60.

Escucha la lista en Spotify 

BRAZILECTRO, Latin flavoured club tunes session 9 (Rec. 2007)

Publicado el  1/9/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera  
Brazilectro, Latin flavoured club tunes session 9, es una de esas eficaces pócimas sonoras, que te permitirán abstraerte del agobiante y duro asfalto de la ciudad, para sumergirte en una dócil atmósfera de brisas susurrantes, que se ondulan plácidamente sobre ocres atardeceres marinos, modelando sensuales melodías. Unas melodías que rememoran sin tapujos, con suaves beats y mucho gusto y acierto, el aroma del viejo cool jazz, la bossa más elegante, y hasta el soul más sensual, aderezado en ocasiones con jugosos toques latinos.

Porque amigos, Brazilectro es una de esas recopilaciones altamente recomendables si estáis pensando en adentraros en estos nuevos sonidos, que recuperan aquellas viejas emociones, que fluían alrededor del jazz y el soul, y del que el sello alemán Audiopharm ha sacado ya 10 volúmenes, la última publicada en este verano del 2008. Diez sesiones, de las que para mi el volumen más completo y adictivo hasta la fecha, es el nueve, que hoy protagoniza este capítulo de Sensaciones Sonoras. Una exclente compilación donde se cuida con mimo cada detalle sonoro y visual, consiguiendo ese cocktail perfecto de sinuosa bossa con algo de “electro”, aromática “lounge music” y delicados retazos de neo-soul, salpicados por el poderoso influjo de la playa de Ipanema.


Un disco donde conviven sin estridencias ensoñadoras y exóticas melodías, de tonos acústicos, mínima instrumentación, y marcada ascendencia carioca, como demuestran las preciosas Summer of flora natural de Democustico, Slow motion Bossanova de Celso Fonseca, Samba Noir de Toco, y ese cinematográfico y envolvente instrumental de la Shawn Lee’s Ping Pong Orchestra (¡vaya nombre!) titulado Moodbender, junto a irresistibles y jugosos ejercicios de jazz-samba con mucho soul, impulsado por suaves beats, como son esa pequeña maravilla del genial Marcos Valle titulada Escape, la racial y groovy Rainha, de esa asombrosa brasileña llamada Ceu , la excepcional Samba de Lagos, del británico Xantoné Blacq,(en la foto) o la vibrante y jazzy O caminho, de Sound Surgeons con su abrasivo hammond y cálido piano eléctrico.



Pero como ya hemos dicho, este jugoso cocktail sonoro no se queda ahí, porque también podemos encontrar en él, brillantes momentos de elegante neo-soul, con toquesjazzys como la fantástica Blues for Jean Charles Menezes de la británica Marcina Arnold, además de la elegancia lounge, con toques de bossanova de esas envolventes A Nossa Separaçao, del proyecto del alemánMatthias Becker , denominado Flamingo Star, y la vaporosa Amiga de Si*sé remezclada por The Thievery Corporation.

En definitiva, esta recopilación denominada Brazilectro session 9, publicada por el sello alemán Audiopharm en el pasado 2007, es un delicioso manjar para los oídos, de múltiples tonalidades, donde además de lo dicho podremos encontrar hasta un pegajoso y sorprendente “cha cha cha lounge” titulado el Nino, a cargo de los británicos Colman Brothers . Sin duda, un disco ideal para acercarte a estos sonidos y disfrutar con ellos.

1910 Fruitgum Company - 1,2, 3 Red Light (single, 1968)

Publicado el  12/6/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera  
No sé, quizás no sea más que inocente y burbujeante pop azucarado con la textura de las gominolas, y tan elástico y entretenido como el chicle. Los 60 fueron así, cuando tras la explosión psicodélica todo comenzaba a volverse demasiado serio y trascendente, surgieron una serie de grupos alrededor de la pareja de avispados productores Kasnetz y Katz y su sello Super K productions,devolvieron el color y la alegría a la música del momento. Lo llamaron música chicle o bubblegum y aunque fue despreciada por la crítica seria del momento, fue capaz de crear chispeante música pop, festiva, divertida, alegre, y apta para todos los públicos, con un indudable gancho comercial, como demuestra esta maravilla, de una de las bandas más representativas de aquel sonido, los 1910 Fruitgum Company y su 1,2,3 Red Light,que llegó al número 5 de las listas americanas a comienzos de 1968.

Sirva de recuerdo de aquellos intrépidos y coloristas grupos como The Lemon Pipers, The Ohio Express, The Music Explosion, Archies....Que ustedes lo disfruten

jueves, 10 de mayo de 2012

Northern Soul - ¿Te gusta bailar?

Publicado el  2/6/2008 en  Sensaciones Sonoras en La Coctelera  


Northern soul es sinónimo de pasión por el soul, y por la música de baile de los 60. Una fijación casi enfermiza por la música negra y por ese sonido esplendoroso, vitalista y tan lleno de emoción que es el soul, capaz de insuflarte altas dosis de excitación, y mantenerte bailando toda la noche en alguna de esas frenéticas all nighters, dirigidas por exquisitos djs, armados con irresisitibles bombazos sonoros a 45 r.p.m provenientes de la época dorada del soul.



Si, porque el northern soul es eso. Soul, soul y soul para no dejar de bailar. Ritmos trepidantes y joviales, voces desgarradas y arreglos exuberantes cercanos al estilo Motown, que en su día, a comienzos y mediados de los 60, pasaron más o menos desapercibidos para el gran público, pero que a finales de los 60, ávispados djs del norte del Reino Unido rescataron de las catacumbas para alegría de los infatigables mods, que llenaban noche tras noche, templos del soul y de la música de baile como el Twisted Wheel, Blackpool Mecca o The Wigan Casino de Manchester. Lugares donde el soul permanecía en su versión más festiva y pura, alejado de los sonidos más robustos, combativos y sudorosos a los que la influencia del blues, el funk y la psicodelia le estaba llevando a comienzos de los 70.



Y así surgió el Northern soul, apelativo que proviene de la zona geográfica (el norte de Inglaterra) donde se inició y desarrolló este movimiento de culto al soul más vital de mediados de los 60, que ha seguido vigente hasta nuestros días, y del que hoy podemos encontrar multitud de discos recopilatorios de sellos como Goldmine, Instant oKent, que han recuperado muchísimo material de los 60, e intentan rememorar viejas y nuevas sesiones de irresistible northern soul. Discos que si bien a veces suelen primar las rarezas a la calidad, siempre suelen incluir insuperables joyas que descubrir , como las que os presento en los vídeos que acompañan estas palabras, la maravillosa versión de Gene Chandler del clásico de losImpressions Nothing Can Stop Me, y la exuberante (I Love her so much) it hurts me de The Majestics (no te pierdas el vídeo del enlace y escucha este sensacional tema), así como otras gemas del calibre de la impetuosa That’s Enough de Roscoe Robinson y adictivos instrumentales como la fantástica Sweet & Easy de Van McCoy, que están entre mis favoritas y se incluyen en excelentes recopilatorios como Up all Night del selloInstant o The Essential Northern Soul Story del sello Goldmine que fueron de lo primeros recopilatorios de este tipo que cayeron en mis manos.

Pero no olvidemos que el Norther Soul es principalmente un culto al soul más jovial de los 60 en su formato más arrollador, el single. Sirvan estas palabras como presentación de este “estilo” del que en futuras entregas iremos presentado nuestros singles favoritos.

Nota: la foto está tomada de la siguiente web de la BBC que incluye algunas tomas del mítico Wigan Casino