domingo, 11 de marzo de 2012

OCEAN COLOUR SCENE - On the leyline (2007)

Publicado el  15/7/2007 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera
¿Te apetece un poco de rock y pop de marcado sabor añejo, deudor de los mejores sonidos de los 60, pero tocado hoy en día con absoluta convicción, pleno de inspiración y repleto de irresistibles melodías? Si, pues no lo dudes, porque On the leyline , el nuevo disco de Ocean Colour Scene, publicado en este 2007, a finales Abril, bajo su propio sello, Moseley Shoals,puede ser tu disco.

Intensidad y emoción distribuidas alrededor de unas espléndidas canciones donde se palpan unas influencias sesenteras perfectamente asimiladas, y puestas al día con total pasión. ¿Sonido retro?. Eso dicen los que descalifican este tipo de discos, acusándolos de imitar modelos del pasado.Pero desde mi punto de vista, Ocean Colour Scene, tienen demasiado talento para quedarse en meros imitadores. Si, se nota que a Cradock, Fowler y compañía les gusta y han mamado la música de clásicos de los 60 como los Small Faces, Beatles, Kinks, Traffic y demás monstruos sagrados de la música de aquella década.

Pero no caen en la mera imitación. Con esas influencias han sabido conformar un estilo propio, y muy auténtico, dejándonos un tremendo ramillete de espléndidas canciones a lo largo de estos 11 años que llevan con nosotros. Y esto es lo importante, las canciones, esas enormes canciones, la emoción que desprenden y su facilidad para generar un estremecedor terremoto en nuestro sistema nervioso.Y eso es lo que prima en este fantástico On the leyline, donde han recuperado parte de su sonido más visceral y aguerrido, sin olvidar su vertiente más melódica e íntima.
I told you so lo abre, ¡y de que manera! Para mi, su mejor single desde aquel Up on the downside incluido en Mechanical wonder. Dos minutos escasos de total esplendor pop, de guitarras tintineantes, y fantásticas armonías vocales. Fresco, rotundo, directo, chispeante y tremendamente pegajoso. Pero en el disco hay mucho más de ese irresistible pop, a medio camino entre Lovin’ Spoonfool, los Hollies y los Small Faces más suaves, como el que desprenden esas maravillas de tono acústico que sonMr Brown, con su ritmo contagioso cercano al calypso, Two Lovers, repleta de lalalas y dominada por un deslumbrante mandolina, ese acercamiento al Merseybeat que es These days I’m tired, o la nostálgica y descarnada Don’t Get me, con sus papapapaaass, ese hammond susurrante y lacerante armónica.
Pop de altos quilates que en esta ocasión se ve acompañado de rotundos y acertados ejercicios de rock guitarrero, repleto de riffs poderosos, envueltos en atrayentes melodías, como el que es su segundo single, la fantástica I Just Get Over you, un medio tiempo de emociones desatadas, melódico pero muy musculoso, al igual que ese trallazo de ritmo desatado que es la fantástica For dancers only, una maravilla escrita por otro ilustre de estos sonidos, el gran Paul Weller. Pero no acaba aquí la recuperada energía de la banda, que se vuelve aún más virulenta en el tema que da título al disco, ese aguerrido On the leyline, waiting, que recupera maneras que nos recuerdan a los Who del Who’s next, o ese otros medios tiempos de guitarras afiladas que son Man in the middle y Go to sea boys, donde curiosamente se mueven por parámetros cercanos a los de sus contemporáneos Oasis.
Un disco repleto de inspiración y buenas canciones, donde quizás Ocean Colour Scene recuperan parte de su sonido más visceral, retomando parte de la intensidad que mostraron en aquel maravilloso Moseley Shoals del 96. Un ligero cambio que quizás viene motivado por la incorporación de savia nueva al grueso del grupo, que para este disco se presentan por primera como un quinteto, con Andy Bennet (guitarra eléctrica) y Dan Sealy, acompañando al trío fundador formado por Steve Cradock, Simon Fowler, y Oscar Harrison.
Para mi, sin duda, uno de los discos del año.

Nota: las fotos están tomadas de la página web del grupo,

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