jueves, 1 de marzo de 2012

MERCIA - A moca chamada Mercia (1968) / Bossa para alimentar el espíritu

Publicado el  27/5/2007 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera

Sensual, vital, melodioso y repleto de inspiración. Así es este excelente disco de bossanova en estado puro, que esta desconocida y estupenda vocalista brasileña de los 60 llamada Mercia, editó en pleno 1968 con el título de A moca chamada Mercia, con temas del compositor Renato Teixeira.
Y la verdad es que este oscuro y oculto disco, único disco conocido de esta cantante brasileña, descubierto de nuevo en el estupendo blog Loronix , es todo un regalo para los sentidos, que ningún amante de la bossa debería pasar por alto. Os aseguro que es un disco embriagador de comienzo a fin, repleto de sensibilidad, y donde la magia de la bossanova fluye espontánea por todos y cada uno de sus surcos. Surcos de donde se desprenden emotivas y nostálgicas melodías de crepusculares atmósferas alrededor de los simples acordes de una guitarra, o de un piano acompañados de bellos arreglos de cuerda y vientos, así como animosas, y chispeantes tonadas de contagiosos ritmos que rememoran desenfadados momentos en la playa o en el carnaval.



 Que os gustan los temas más tiernos y sensuales de ritmos perezosos y nostálgicos ambientes, además de cálidas voces que parecen acariciar con dulzura cada nota, pues ahí tenéis esas maravillas tituladas Feira de trocas , Feriado Nacional y Ganhei outra saudade, con esos deliciosos acordes de guitarra subrayados por un tórrido órgano hammond y majestuoso piano, o esa otras delicias titulada Album de Familia, y Cavaquinho donde esa cristalina guitarra se ve envuelta en unos embaucadores arreglos de cuerda. Que os gustan los temas más desenfadados y festivos de cierta inclinación yeye, pues ahí tenéis esas saltarinas O trem da separaçao ,Bandeira Branca y A filha do rei o esa carnavalesca Meu remedio e carnaval.
 
Un disco de bossa algo tardío, que a tenor de la inexistente información que hemos encontrado de él en la red, debió pasar completamente inadvertido en su momento, cuando en Brasil se empezaba a cuestionar en algunos sectores el desenfado y esa cierta banalidad asociada con la bossa, en favor de movimientos más combativos y auténticos como el tropicalismo que empezaba a aflorar en aquellos días. A pesar de todo, estamos ante un estupendo ejercicio de bossa, quizás fuera de su tiempo, a pesar de ser de los 60, que recupera toda la belleza y el magnetismo de aquellas primeras composiciones de Jobim, y Bonfá que tan magistralmente Astrud Gilberto y Wanda Sah interpretaron entre el 64 y el 66, los años en los que la bossanova alcanzó todo su apogeo y esplendor.
Un disco altamente recomendables en el que nos hemos topado con otro gran compositor brasileño al que no conocíamos, Renato Teixeira (en la foto), autor de todos los temas del disco. Un tipo que incluso se atreve a cantar con Mercia de forma muy convincente, en algunos de los temas del disco como Cavaquinho y Bandeira Branca.

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