martes, 13 de marzo de 2012

THE BEACH BOYS – Wild Honey (1967)

Publicado el  28/8/2007 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera
Wild honey es una de esas pequeñas debilidades de un servidor, que las enciclopedias y expertos musicales se empeñan en catalogar como
un disco menor. Fresco, directo, básico, y quizás demasiado orgánico para el torbellino lisérgico de ácidos y efectos caleidoscópicos, que la psicodelia había puesto de moda en aquel lejano 1967, esta pequeña debilidad personal y maravilla de pop luminoso con alguna inclinación soulera, sin embargo continuaría el declive comercial de los Beach Boys , que no conseguerían levantar la cabeza tras el fabuloso Pet Sounds y las enormes expectativas, posteriormente truncadas, que se crearon alrededor del misterioso y finalmente inédito Smile.
Bien, si eres de los que creen que la mágica inspiración de Brian Wilson se fue desvaneciendo poco a poco a lo largo de esas estresantes, y maratonianas sesiones del inédito Smile (no me vale ese Smile que Wilson publicó hace dos años), aquí tienes una muestra de que su pop exquisito, y su inmenso genio seguían brillando, porque te aseguro que si le das una oportunidad, la inmediatez de Wild Honey , te atrapará inevitablemente con esas irresistibles melodías, poderosas armonías vocales y sencillez instrumental que aquí se funden primorosamente, conformando un buen puñado de excelentes canciones, que están a la altura de lo mejor que ha salido de la portentosa imaginación de Brian Wilson y sus Beach Boys. Si porque aquí todavía eran sus Beach Boys, tocando ellos mismos, como en los viejos tiempos, la mayoría de la escueta instrumentación de este disco, que sacaron a borbotones en tan sólo dos semanas, tras el confuso (según la crítica, ya que a mi me gusta bastante) Smiley Smile (o lo que es lo mismo, la versión incompleta y retocada de Smile) . 




Venga, no lo pienses más, y déjate llevar. Pon el disco en el plato, y deja que gire para que la aguja empiece a extraer los primeros acordes de esa visceral Wild honey , que irradia energía soul por los cuatro costados, con su bajo trotón, su crispado órgano y su desgarrada fuerza vocal. Nunca los Beach Boys se acercaron tanto y tan bien al soul más bailable. Pero, como verás, no hay respiro. El comienzo del disco es arrollador e inusitadamente soul. Tras Wild Honey, Aren`t you glad , parece un clásico del soul de ojos azules, cercana al estilo de los Rascals de Groovin’, para luego sin previo aviso sorprendernos con una versión de un clásico del sello Motown, el I was made to love her , que hizo nada más y nada menos que Stevie Wonder. Un comienzo algo diferente, que poco a poco es engullido por el elegante y colorista pop de sus embaucadoras melodías repletas de perfectas armonías vocales, como la ensoñadora Country air , la saltarina y vibrante Darlin’ , que parece un arrebato surfero bajo un ritmo Motown, la burlona y psicodélica I’d love just Once to see you , y la misteriosa y delicada Let the wind blow. Todo ello, salteado con algún que otro nuevo acertado acercamiento al soul como Here Comes the night y algún que otro momento fallido como la insustancial How she boogalooed it.
Vale, no es el mejor disco de los Beach Boys. Difícil, muy difícil superar obras maestras como el citado Pet Sounds o el melancólico Surf’s up. Pero si quieres seguir devorando melodías de uno de los grupos más grandes e influyentes de lo 60, aquí te dejo este colorista y vital Wild Honey. Quién sabe, quizás te pase como a mi, y acabes haciéndole un hueco muy especial en tu discoteca.
Por cierto, no dejéis de pasaros por los especiales del cuarenta aniversario de Pet Sounds que nos está regalando Kiko en su My Back Pages , ni por el estupendo repaso que probertoj hace en su El ruido de la calle de la discografía de los Beach Boys (aunque no esté del todo de acuerdo con ella).

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