lunes, 9 de enero de 2012

BIG SILVER - Afterlife (2006)

Publicado el 24/09/2006 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera
Ha comenzado el otoño, y quizás sea un buen momento para dejarse llevar por esas melodías atemporales, de ritmos medios y sabor agridulce. Canciones tiernas en apariencia, pero con un enigmático poso de nostalgia, que suelen florecer en el entorno del rock con aromas “countries”, proveniente del otro lado del Atlántico, que ahora definen como Americana. Canciones como las incluidas en este disco que hoy os presentamos en Sensaciones sonoras, titulado Afterlife, realizado por la banda americana Big Silver y publicado por el sello Max Recordings en este año 2006 .
Sin duda este disco es uno de los grandes descubrimientos de lo que va de año. No conozco la discografía anterior de Big Silver, pero este Afterlife, que supone su tercer disco, es una pequeña maravilla de evocadoras melodías, donde las guitarras, el piano, las grandes armonías vocales y unos ajustados arreglos, conforman un ramillete de perfectas canciones, de las de toda la vida, de esas que se quedan grabadas en tu memoria y te sorprendes tatareando sin darte cuenta. Canciones de alto contenido melódico, pero no exentas de fuerza, que nos recuerdan que el viejo rock, pop o como queramos llamarlo no morirá, y seguirá generando pequeños destellos de energía vital que continuarán deslumbrándonos.

Y dentro de ese ambiente otoñal, de tierna nostalgia, que desprende este Afterlife de Big Silver , se dan cita canciones tan rotundas y memorables como esa maravillosa Berryhill Park, con ese ritmo vitalista y contagioso, extraña mezcla entre los Byrds y los Beatles del doble blanco, cercana al sonido más vibrante de Wilco en Summerteeth, o esa otra poderosa y adherente melodía de pronunciado sabor americano, que es My Love is in a hurry, cuya guitarra a veces nos recuerda a los REM de Reckoning, y su insistente piano a los Yo la Tengo. O esa otra arrebatadora, épica y cambiante Up Full-Blast, donde las guitarras, el piano y los coros conforman un ejercicio ideal de eso que llaman Americana. Pero lo que más abunda en esta pequeña joya de disco, son esos hipnóticos y nostálgicos medios tiempos, como la preciosa Never Say Forever de profundas reminiscencias beatlemaníacas, o esa otra deliciosa balada folky-country que es Passaway, dominada por la profunda y delicada voz de su cantante, Isaac Alexander, sobre un tenso piano, que rivaliza en poderío evocador con la deliciosa I Hope I Dream Tonight, y su cristalina y acuática guitarra. Parece ser, según he leído en la página web de Max Recordings , que este disco salió a luz tras la separación de la banda y que està realizado con demos y descartes de discos anteriores. Pues bien, tras la buena acogida del disco, la banda se volvió a reunir y esperemos que sigan sacando pequeñas maravillas como esta. Habrá que revisar sus discos anteriores, ya que prometen bastante si nos creemos eso de que este disco esta hecho de demos y desacartes anteriores.

Un disco muy apropiado para el tiempo en el que nos encontramos, y altamente recomendable que seguro disfrutareis si os gustan grupos como Wilco, Minus 5 o los mismísimos REM. Como curiosidad final ahí van algunas influencias de las que citan en su página de My Space: The Beatles, Elvis Costello, The Band, Paul McCartney, The Byrds, Nick Lowe, The Zombies, Jeff Lynne, George Harrison, Buck Owens, Roy Orbison, Big Star, The Everly Brothers, Bruce Springsteen & The E Street Band. Convincente, ¿verdad? Podéis escuchar como suena en su página de MySpace

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