domingo, 9 de octubre de 2011

GRANT GREEN - Am I Blue (1963)

Lo se, puede que no sea muy ortodoxo, pero discos como éste son los que me acercan al jazz, los que me incitan a intimar con una de sus vertientes más espirituales y noctámbulas, el jazz-soul en su faceta más reposada, poblada de atmósferas taciturnas y algo decadentes, cargadas de una sensualidad exquisita, que ahondan en las miserias de lo que pudo ser y nunca fue. Melancólicas melodías de tonalidades azuladas, que se convierten en esas pequeñas odas al perdedor, a las que uno acude en esos momentos de íntima introspección.

Momentos ideales para saborear cada nota del elegante jazz-soul con toques de blues, que inunda los surcos de este embriagador Am I Blue, que Grant Green publicó en 1963 para el sello Blue Note. Un disco embaucador, con una musicalidad exquisita, repleto de seductoras melodías que te atrapan desde la primera escucha, y en el que la guitarra Grant Green parece retozar despreocupadamente con el sinuoso hammond de John Patton, el cálido saxo de Joe Henderson, la vibrante  trompeta de Johnny Coles y las percusiones de Ben Dixon. Un quinteto de lujo que consigue un climax muy especial y algo sofisticado, a lo largo de los cinco temas del disco, que abre de forma extraordinaria ese blues de apariencia decadente y noctámbula que da título al disco titulado Am I Blue. Un tema sensual y emotivo, al que sigue el momento más soul del disco, ese Take These Chains from My Heart , que más bien parece provenir del catálogo de Stax o Atlantic antes que de Blue Note, y al que siguen dos adictivas baladas de tórridas vibraciones, a medio camino entre el soul y el blues, I Wanna Be Loved y Sweet Slumber, que dan paso a ese descomunal cierre de 14 minutos, que es la vibrante For All We Know, posiblemente el tema más jazzy del disco, que lo cierra de forma majestuosa, y en el que la melodía fluctúa sorpresivamente entre diversos arrebatos de guitarra, trompeta y saxo, siempre matizados por un omnipresente y atractivo hammond.

Un disco soberbio, de sonido elegante y sofisticado, a cargo de uno de nuestros jazzman favoritos, GrantGreen, uno de los baluartes del sello Blue Note, algo arrinconado por los puristas del jazz, pero adorado por aquellos, que como yo, disfrutan de su faceta más promiscua con el soul y el blues.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada