lunes, 24 de octubre de 2011

GRANDADDY - Excerpts from the diary of ToddZilla (2005)

Publicado el  7/01/2006 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera




Estos días he estado saboreando, y yo diría que degustando con exceso el espléndido mini lp de 7 temas, que los californianos Grandaddy sacaron al mercado en el último tercio del pasado 2005: Excerpts from the diary of Todd Zilla.

Un disco de misterioso título, y enigmáticos y preciosos sonidos, como todo lo que han realizado estos chicos de Modesto, liderados por un tal Jasón Lytle, que es uno de los geniecillos de la música de hoy en día .
La verdad es que Granddady es uno de esos grandes descubrimientos que he hecho en los últimos años. Los conocí tardíamente, hace unos tres años  cuando sacaron su disco titulado Sumday (ellos llevaban haciendo grandes discos desde el 97), que se convirtió inmediatamente en uno de mis discos preferidos de aquel año, gracias a esas perfectas melodías pop, de extrema sensibilidad, arropadas por un esplendoroso y magnético fondo sonoro, pleno de guitarras, pianos y bellos efectos de sintetizador. Lógicamente tras descubrir este fantástico disco, no pude evitar indagar en la historia del grupo y hacerme con sus dos discos anteriores, The software Slump y Under the western freeway, que resultaron ser dos auténticas maravillas de pop-rock psicodélico con toques sintetizados, que se merecen un capítulo propio en este blog, que abordaremos en otro momento, ya que hoy nos vamos a centrar en su disco actual, que es un fantástico preludio del nuevo disco que al parecer sacarán el próximo mes.

¿Y qué podemos decir del disco que nos ocupa, Excerpts from the diary of ToddZilla? Pues que vuelve a ser  otro gran disco de este grupo. Un disco que continua la línea marcada por su predecesor, Sumday, pero en el que quizás se respira una atmósfera más melancólica y nostálgica.
Lo que hay en este disco es música hecha para escuchar plácidamente, música que activará tu más oculta sensibilidad y que te sumergerá en mágicas ensoñaciones, que te alejarán de ese día a día ,que a veces nos devora. Música donde las guitarras, pianos y sintetizadores se intercalan suntuosamente. Atmósferas sugerentes, llenas de bellos pasajes instrumentales, arropados por enigmáticos arreglos, que de repente explotan en un torbellino de guitarras desesperadas que rezuman psicodelia mística por los cuatro costados, y todo ello empaquetado en mágicas melodías, a veces de naif inspiración, que te envuelven y te arrullan mientras experimentas el auténtico placer de escuchar música, música que es capaz de transportarte muy lejos, sin moverte un 1cm desde el confort de tu sofá.



Un disco que a pesar de lo indicado, de ese tono más relajado que lo compone, se inicia con energía, una buena melodía y vibrantes guitarras con Pull the Curtains, para a partir de aquí, entrar en una nueva dimensión gracias a la espléndida At My Post, precioso medio tiempo de poco más de 6 minutos, de una sonoridad apabullante, y una melodía embriagadora que inicia ese poético viaje por atmósferas crepusculares y campestres que se desarrolla, a través de los siguientes temas, la bella A Valley Son, Cinderland y la minimalista Fuck The Valley Fudge, casi cantada a capella únicamente con un piano sobre efectos de sintetizador. Y aquí el disco vuelve a cambiar de sonoridad, y la atmósfera se enrarece, amplificándose la distorsión con Florida , que sin embargo entra como una dulce cancioncilla que luego se transforma en un torrente de energía.Y como tras la tempestad viene la calma, el disco finaliza con otra deliciosa canción, Goodbye, de acústicas guitarras que a mitad de la canción se ven acompañadas por un tierno silbido que tatarea la melodía de la canción. La perfecta manera de decir adiós, hasta pronto.

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