jueves, 29 de septiembre de 2011

The Birds - Genuino pop-art musical de mediados de los 60 rociado de R&B

Publicado el 17/09/2005 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera

Revisando discos me encontré el otro día con una pequeña joya de mediados de los 60, un disco recopilatorio de The Birds, fantástico grupo británico, no muy conocido, que grabaron unos cuantos muy buenos discos, discos a medio camino entre los Who, los Small Faces y los Creations (bastante más conocidos que ellos), llenos de R&B, distorsiones guitarreras y desgarradas armonías vocales, que harán las delicias de aquellos que disfrutéis con los sonidos más anfetamínicos de aquella época.

The Birds  suenan con una fuerza tremenda para la época, y aunque quizás les faltó ese estribillo rompedor que les aupase a los altares musicales del momento, es una gozada escucharlos hoy en día y descubrir que estaban ala altura de contemporáneos de la talla de los Pretty Things, y Creations.

Su música explotó entre el 64 y el 65, y podríamos definirla  como R&B salvaje, con temas tan fuertes como You Are on my mind, Leaving Here, Next in Line, un sonido que a partir del 65 se vuelve más distorsionado, más mod , al estilo de los primeros Who o Creations , en temas como No Good without you, (aquí parecen los Who de los inicios), How Can it Be, Say Those Magic, Daddy Daddy (la más pop de su repertorio), y la sorprendente La Poupeé qui fait non, puro feedback-pop o pop art musical. Como curiosidad, deciros que se marcaron una muy decente y potente versión del Run Run Run de los Who.

Al final, como suele ocurrir en estos casos, el escaso éxito comercial hace que la banda se disuelva allá por el 67, continuando algunos de sus miembros como es el caso de Ron Wood, distinguidas carreras musicales en compañía de los Faces o los Stones.



En definitiva si te gustan los primeros Who y los Creations seguro que disfrutas con ellos.

The Movement - Revolutionary sympathies (2005)

Publicado el 16/09/2005 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera

The Movement y su disco Revolutionary Sympathies son uno de los grandes descubrimientos con los que me topado este año. Estos chicos han afianzado mi convencimiento de que hoy se puede seguir realizando buen y energético power pop, y de que si este tipo de música la hace gente con talento y convicción, al final da igual, que suenen a este u otro grupo, y que sus influencias estén bastante claras y no se intenten ocultar.

The Movement son un grupo danés  de convicciones netamente mod  (elegantes en su vestimenta), que suenan a revival mod de finales de los 70, es más incluso podríamos decir que  suenan en bastantes ocasiones como los Jam del In the City o The Modern World, pero da igual, hay muy buenas canciones y estribillos en este disco, y me parece que lo que realmente importa son precisamente eso, las canciones, y no que se parezcan a estos o aquellos.


El disco se nota que esta hecho con muchas ganas, transmite energía, pasión y emoción. Es inmediato y urgente, pero tiene matices, es acelerado pero se detiene cuando es necesario. Y tiene por lo menos 8 grandes canciones (de 12 no está nada mal, y el resto no desentonan en absoluto) de las que se quedan y te incitan a ponerlas, y ponerlas una y otra vez.


Revolutionary Sympathies incluye, como he dicho, rabiosos y melódicos temas de potente power pop acelerado, como “Turning to go”, “All Alone” ,“Regrets” llenos de eieieieisss y uoooosss; dos perfectos medios tiempos, matizados por la voz rasgada del cantante Lukas Sherfey, el tema que cierra el disco “Watching all trains leave the stations” y On my Street;  homenajes al sonido motown vía Town Call Malice de los Jam, como el fantástico “A little rain” con un sinuoso hammond subrayando la melodía; recuerdos de la new wave con un a acelerada versión del clásico de los Squeeze, Is that Love, y el tema más mod y quizás el mejor del disco, desde mi punto de vista, Me and You, desgarrada, emotiva, y con un ritmo cambiante que enamora desde la primera escucha.
Un gran disco con grandes canciones, que me devuelve la ilusión por las guitarras de toda la vida.
Lo dicho si os gustan los sonidos anfetamínicos de corte elegante, no dudéis en pillarlo, éste es vuestro disco. 

THE WHO - The Who Sell Out (1967)

Publicado el 15/09/2005 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera

Hoy os traigo uno de mis discos favoritos, pero favoritos con mayúsculas de todos los tiempos. Un disco vibrante, ingenioso, y tremendamente carismático que en su día no fue tan apreciado como lo tendría que haber sido: The Who Sell Out de los imprescindibles The Who. Un disco publicado a finales del 67 en las Islas Británicas,que extrañamente no pasó  del puesto 13 en las listas inglesas, y del 48 en las americanas.

Sin embargo, para mí, Who Sell Out es posiblemente el mejor y más personal disco de los Who, el disco en el que marcan una línea definitiva entre el antes, sus tremendos inicios como banda mod de R&B, y lo que vino después, el éxito total como banda de rock tras su Tommy.

Who Sell Out es un disco de pop art musical , un album conceptual dedicado al mundo pop, en el que como si de una emisión radiofónica se tratara, los Who desgranan canción tras canción el modo de vida consumista de aquella juventud mod, que en esos días empezaba a decaer con la irrupción  de la psicodelia y los hippies.

Un disco exuberante y rico en sonidos y matices, que es una oda al consumismo más pop, el concepto musical del pop art que Warhol, Linchestein y compañía pusieron de moda por aquellos días. Musicalmente el disco es una maravilla pop, con algún toque psicodélico, no olvidemos que salió en el año por excelencia de la psicodelia, el 67, pero que pesar de ello, donde más se aprecia esa influencia es tanto en el único single que se extrajo del LP, el fantástico I can see for miles, incluido en casi todas las recopilaciones de los Who, como en el embriagador  Armenia City in the sky.
Quitando estos dos temas, el resto del disco se compone de grandes canciones llenas de detalles, bañadas por una limpia y directa producción a cargo de Kit Lambert, enlazadas por ficticios y acertados  jingles radiofónicos que le dan un tono muy especial y humorístico al disco y en el que es difícil destacar canciones,  ya que funciona como un todo, exuberante y compacto.


Tras el aire psicodélico que desprende el tema que lo abre, Armenia City in the Sky, el disco se sumerge en un gran supermercado pop, Heinz Baked Beans, que es seguida casi sin que nos enteremos de la maravillosa Mary Anne with the Shaky hand. Luego llegan Odorono, Tatto, y Our Leave Was, todas ellas guiadas por la cristalina guitarra de Townshend en este disco, el firme bajo de Entwistle, y los sorprendentes golpes de Moon a la batería, acompañados todos de un estilo vocal muy peculiar, a cargo  de Roger Daltrey, cercano al de los Beach Boys en este disco. Y así se cierra la cara A.
La cara B vuleve a comenzar psicodélica con I can see for miles, para luego volver al pop,  con maravillas como I can't Reach You, MEDAC, Relax y mi favorita de esta cara, la melancólica y perezosa Sunrise.

La edición en CD, que es la que tengo, incluye 13 gemas más, entre las que destacan Someone's Coming, Girl's eyes, Early Morning cold Taxi y Glittering Girl , todas grabadas en la misma época y con el mismo patrón de sonido. Una maravilla de disco que no defraudará a quien se haga con él, y cuya portada es una vacilada total de los Who.

domingo, 25 de septiembre de 2011

The Return of Mod Jazz (recopilación 2005)

Publicado el 14/09/2005 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera
¡¡Estamos de enhorabuena!! la espléndida serie Mod Jazz, del sello Kent Records, ese sello especializado en sacar gemas y joyas del soul de los 60 y primeros 70, vuelve con nosotros, al lanzar este año su quinto volumen, The Return Of Mod Jazz. Hasta ahora Kent Records había sacado cuatro fantásticos volúmenes de esta serie ( de los que hablaremos próximamente), pero desde el 2000 nos tenían a la espera de un nuevo disco, que por fin ha llegado.

El título de la serie os da una idea de lo que va el disco, música de baile de los 60, al gusto de los mods, y con un penetrante aroma jazzy, que aprovechando el apogeo del mestizaje que hubo en la época, se mezcla indecentemente con otros géneros como el Soul, el R&B, el Latin Soul y el Boogaloo. Y los 24 temas del disco discurren precisamente por ahí, por esa mezcla de géneros, constituyendo el disco, una perfecta sesión de baile, que además se escucha con enorme excitación gracias a la luminososdad y energía de los temas, que incluyen un poco de soul vocal, mezclado con vibrantes sonidos de latin soul, que se entrecruzan con imponentes y juguetones hammonds, que a su vez descansan en poderosas y muy groovies composiciones instrumetales, que no dan ni un solo respiro al baile.

Es difícil destacar temas de un disco tan vibrante, pero puestos a ello, podemos empezar por destacar la parte más latina del disco y entre ellos el trepidante y sudoroso tema de latin soul, que se marca Gene McDaniels, denominado Sweet Lover No More, asícomo el excitante instrumental Liberation de The Afro Blues Quintet One. Luego hay temas más groovies que mezclan el hammond y el vibráfono como el tema en directo de Leon Haywood denominado Ray’s Theme, o el de Mongo Santamaría El Pussy Cat, o siguiendo con el hammond, el salvaje Twenty Five Miles d Bill Doggett o el Hold it de Kenny Rice. Tampoco nos podemos olvidar del lado volcal con el casi sususrrado tema de Mose Allison, I Love the life I Live o la versión de The George Benson Quartet del Summertime.

En definitiva un disco muy completo, con el que no dejarás de bailar y de disfrutar con cada escucha, sobre todo si te gusta esa mezcla de soul, jazz, latin y R&B que en los 60 hacía furor en los clubs de baile ingleses.

Hablando de SOUL

Publicado el 13/09/2005 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera

Bueno, vamos allá y metámonos de una vez en el variopinto y excitante entramado de la música negra y más explicitamente en aquella música modelada a partir del R&B y el gospel, a finales de los 50 y primeros sesenta, a la que pusieron el nombre de SOUL.
Para definir el SOUL, como cualquier otro tipo de música, lo mejor que podríamos hacer es poner algún disco, en este caso un disco de Sam Cooke, Otis Redding, James Brown, Jerry Butler... y decir ¿Lo oyes? Esto es SOUL.
Expresar con palabras todo ese torrente de sentimientos es dificil, y además es fácil caer en la cursilería, pero investigando, me he encontrado con la siguiente definición de lo que es el SOUL, realizada por Diego Manrique para la enciclopedia musical que sacó El País:
SOUL ES DENSIDAD EMOCIONAL, GRANDEZA VOCAL, MEDICINA ESPIRITUAL, OSTENTACIÓN RACIAL, Y OPTIMISMO GENERACIONAL

Sin embargo y a pesar de las definiciones varias, el cajón de sastre del SOUL es uno de los más amplios de la música. En este blog daremos cabida a todas las ramificaciones del SOUL (Nothern Soul, Southern Soul, Crossover, Girl Groups, Latin Soul, Jazz Soul, Funk...) preferentemente hecho a finales de los 50, 60 y primeros 70, aunque será bienvenida cualquier otra aportación.

Bart Davenport - Maroon Cocoon (2005)

Publicado inicialmente el 11/09/2005, este pequeño artículo significó el arranque de Sensaciones Sonoras en La Coctelera, hace ya un buen puñado de años  

¿Y por donde empezar? Difícil elección, teniendo en cuenta la cantidad de maravillosos discos que me han acompañado durante estos años. Por este motivo, quizás la mejor forma de empezar sea por uno de los últimos discos que se han ganado mi confianza, un disco de este año, Maroon Cocoon de Bart Davenport.
Maroon Cocoon, tercer disco del californiano Bart Davenport, es uno de esos discos de pop hecho con guitarras y unos pocos y efectivos arreglos, al estilo de los fabulosos 60, suave y melodioso, lleno de tiernas melodías acompañadas de bonitas armonías vocales y con un cierto aire nostálgico, que nos transporta justo al período estival en el que ahora nos encontramos, acabando el verano, y con el otoño a la vuelta de la esquina.
En el disco podemos encontrar un variado ramillete de sensaciones de pop añejo, realizadas hoy con total frescura y desparpajo: temas con aromas del mejor pop, compuestos con guitarras llenas de acordes que a veces nos recuerdan a los Love más acústicos (Welcome To the Show), temas de pop cristalino que nos traen a la memoria a los Lovin' Spoonful de mediados de los 60(Clara), canciones que parecen adorables reminiscencias de los momentos más acústicos del inicio de los Beatles (Wont Same o Into the music), melodías que parecen sacadas de la época perezosa e irónica del Waterloo Sunset de los Kinks (Folowing a Red Ballon y Sad Machine) y hasta momentos de rock californiano de finales de los 60 (One MOre Reason).
Un disco delicioso, ideal para escuchar tranquilamente tumbado en el sofá, en esas tristes tardes de otoño que se nos avecinan.

jueves, 22 de septiembre de 2011

MILLIE JACKSON - It Hurts So Good (1973)

Dueña de una poderosa voz, que exprime con una rotunda intensidad en cada tema que interpreta, MillieJackson es una de esas apuestas seguras que uno no debería obviar cuando anda en busca de esa intensidad sonora y fiebre emocional, que desprenden los viejos discos de funk y soul sureño de finales de 60 y primeros 70, que vieron la luz en aquellos míticos estudios de Alabama, denominados Muscle Shoals.

Y It Hurts So Good, el segundo disco en la carrera de este vocalista negra, de origen norte americano, llamada Millie Jackson, editado por el sello Spring en 1973, es un claro ejemplo de esto. Un espléndido disco de soul robusto y bien armado, donde predominan el desgarro emocional y el acento sureño, moldeado alrededor de guitarras grasientas y febriles e impetuosos vientos, pero donde también tienen cabida, inesperados acercamientos a los clásicos sonidos de Motown y Philadelphia, además de efectivos ejercicios de ese sudoroso funk que predominaba en aquel momento, tan repleto de groove, y que aquí bascula entre la elegancia de Curtis Mayfield y la energía primaria de Jame Brown, y claro, todo ello supeditado al protagonismo estelar de Millie Jackson, que a lo largo de estas canciones nos muestra todo ese poderío vocal que la caracteriza, con ese torrente de voz, que a mi modo de ver la sitúa entre las mejores vocalistas de soul de todos los tiempos, muy cerca de algunos de mis mayores mitos del género como Aretha Franklin, Etta James o Irma Thomas.


Cálido e intenso en todos y cada uno de sus temas, en It Hurts So Good podríamos decir que sobresalen con luz propia sus arrebatos funkies más groovies como la estupendas Hipocresy y Breakaway, esta última con un piano eléctrico realmente endemoniado, sus sugerentes y tórridos temas de ritmo aparentemente pausado, pero lleno de groove, que siguen las enseñanzas de Curtis Mayfield, y revolotean sudorosos alrededor del funk más envolvente e insinuante, salpicados de wah wah, y aderezados con majestuosos arreglos de cuerdas, como I cry, y Help yourself , sus arrebatadas baladas de profundo aroma sureño como Good to the very las drop y It Hurts So Good, y esas sorprendentes Don't send nobody else, Love doctor y Close my eyes, esta última con un descarado toque Motown, que cambian el tercio, con un giro descarado hacia la pista de baile, de cuidados arreglos, y pegajoso ritmo, que deberían ser indiscutibles clásicos del modern soul. Temas que por otro lado demuestran gran versatilidad por parte de Millie Jackson a la hora de elegir la composición del disco, que parece querer controlar hasta el mínimo detalle coproduciéndolo junto a Brad Shapiro. Un disco que por otro lado cedió los espléndidos Love doctor y It Hurts So Good a la banda sonora de Cleopatra Jones, una de las mejores bandas sonoras de ese género cinematográfico que arrasaba en los 70 entre la comunidad afroamericana, denominado Blaxploitation.

Sin duda, una apuesta segura y que no me cansaré de recomendar si quieres seguir adentrándote en el cálido e intenso soul-funk de comienzos de los 70.

sábado, 17 de septiembre de 2011

FOUNTAINS OF WAYNE - Sky Full of Holes (2011)

Si, puede que en Sky Full of Holes, estos chicos hayan reducido algo las revoluciones de su música, e incluso perdido algo de aquella eléctrica intensidad que caracterizó el pegajoso y efectivo pop- rock de sus tres imprescindibles primeros discos, Fountains of Wayne (1996), Utopía Parkway (1999)  y Welcome Interstate Managers (2003). Si, puede que sea cierto, pero tan cierto como que aún mantienen la frescura e inspiración de aquellos días, y el talento necesario para poner de nuevo en marcha ese perfecto engranaje de  melodías irresistibles, adictivos estribillos y cuidadas armonías vocales, marca de la casa, que fluyen con un sorprendente magnetismo a través de los surcos de este equilibrado y certero disco.

Un disco de pop rock, con algunos nostálgicos retazos de country y folk, que se muestra tan soleado como otoñal, y en el que Chris Collingwood and Adam Schlesinger, la pareja compositora de Fountains of Wayne retornan a un sonido más directo y primario, prescindiendo de algunos excesos de estudio, que a mi modo de ver entorpecieron el resultado final de su anterior disco, Traffic And Weather publicado en el 2007.

Y  ya no me cabe duda, de que este Sky Full of Holes es un más que notable reencuentro con esta banda neoyorkina, algo que ya presagiábamos al escuchar el adelanto que nos regalaron del disco, la deliciosa Richie and Ruben, una pequeña gema de pop cadencioso, y tono acústico, que se apoderó de nosotros desde el principio, con su inesperada sencillez y sus descuidados uuuooos. Una línea melódica de pop-rock sinuoso y algo vacilón, que se mantienen en acertados medios tiempos como Acela, Action Hero o Cold Comfort Flowers, que están entre mis favoritos del disco junto a esos rotundos ejercicios de festivo pop-rock guitarrero de gloriosas armonías vocales, que son la irresistible The Summer Place, Someone's Gonna Break Your Heart, A Dip In The Ocean y Radio Bar, con vientos incluidos, que tienen su contrapunto melancólico en ese ramillete de temas pop, con ligero tono folk, como Firelight Waltz, o country,  como Workingman's Hands, y A road song, en las que parece resplandecer el viejo espíritu del Nick Lowe más americano. Sin duda, de lo mejor de este 2011.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Los Gatos Salvajes - Exquisito grupo de beat argentino de los 60

Por fin lo conseguí ¡!!....Hace muchos años grabé en una vieja cassette un tema beat en español, en un Flor de Pasión de Juan de Pablos, un tema que me sorprendió por su frescura, con un ritmo beat vacilón, subrayado por un farfisa (o eso parece) y una letra ingenua, de esas que se hacían en los 60, sobre el amor a una chica,  un tema llamado la Respuesta, de Los Gatos Salvajes, grupo pionero Argentino en esto de la música pop.


Y tras muchos años de búsqueda y gracias a esto de Internet y de las denostadas redes P2P (denostadas por la industria y algunos músicos), por fin he conseguido un recopilatorio de este grupo, un recopilatorio que aumenta con creces las sensaciones que en su día  me dejaron gracias a aquel tema.

Los Gatos Salvajes se formaron allá por el 64, a l otro lado del charco, en Rosario (Argentina), y tras rodarse en su tierra como teloneros de los grupos que llegaban de Buenos Aires, decidieron a comienzos del 65, dar el salto definitivo y trasladarse a la capital para deslumbrar allí al personal con sus frescas composiciones, y alguna que otra versión de clásicos de al época. Duraron hasta el 67, y sólo pudieron lanzar al mercado el single Donde Vas, y un LP titulado Los Gatos Salvajes, ambos publicados en 1965, y repletos del típico beat de la época, que a mi me recuerda principalmente a grupos como los Merseybeats y  los Hollies, y que podíes encontrar en una reedición con temas extras titulada  Bajo la Rambla que  fue editado en 1994.

Sus canciones son tremendamente frescas y acertadas, canciones que enseguida tararearás mientras sigues el ritmo de su música con el movimiento involuntario de tus pies. Canciones que serían la banda sonora ideal de cualquier guateque que se precie. Sus letras...bueno, sus letras hablan de las típicas relaciones entre chicos y chicas, pero evitando caer en la cursilería que reinaba en algunos de los grupos de la época.

De entre sus temas destacaría casi todos, pero puestos a elegir, me quedaría con En Tu corazón, beat elegantemente tocado, como los Brincos, muy cercano a los Zombies ; Harás lo que te pida, la más beatlemaníaca de su repertorio junto con su primer single Donde Vas; La respueta, quizás el tema más personal de la banda, dentro de su sonido beat, suena propia, con una interesante letra; la saltarina y desafiante Déjame Déjame, en la que se despachan a gusto con una antigua novia que les dejó, al igual que en la muy ye-yé Eres Mala; y para acabar la selección de temas, cerramos con Quien Vendrá por Mí, un tema donde dejan de lado el beat, y se montan un tema más denso, lleno de farfisa y con un insistente ritmo basado en el You Really Got Me de los Kinks, aunque el resultado final está a medio camino entre Los Kinks y los Troggs.
Desde mi punto de vista un grupo indispensable para cualquier devorador de pop en castellano, que debería estar en los altares, al lado de grupos tan ilustres como Los Brincos, Los Bravos y Los Salvajes.

Nota: Publicado inicialmente el 15-09-2005 en la ubicación anterior de Sensaciones sonoras en La Coctelera

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Nordic Lounge - contemporary nordic music (recopilación 2003)


Nordic Lounge (contemporary nordic music) , es un recopilatorio de música electrónica a medio camino entre el lounge  y el soul , con un cierto regusto jazzy, que en algunos temas se acerca a etiquetas como el acid jazz o la electrobossa, y en el que se agrupan algunas de los principales agitadores del movimiento lounge escandinavo. Y el resultado es tremendamente espectacular.

Hoy os traigo, un primer aperitivo de lo que he llamado electrónica relajada, con el disco Nordic Lounge, un apasionante viaje a través de los más hipnóticos, atmosféricos y vibrantes sonidos producidos en Escandinavia, exportado al mundo por un revolucionario sello sueco asentado en Estocolmo, llamado DNM.

La música que se encuentra aquí dentro tiene un elevado componente melódico, y zigzaguea elegantemente por el soul electrónico, la electrobossanova, el nu-jazz (algún día me enteraré que significa realmente esta etiqueta) y el chill out más hipnótico, y el regusto final que te queda tras escucharlo es de completa satisfacción, y más aún  para un principiante en esto de la música electrónica como yo. No hay saturación de estilos, ni abusos de ritmos machacones. Desde mi punto de vista hay mucha originalidad y buen gusto en este disco, que se disfruta de principio a fin sin altibajos, funcionando como un todo que se mueve suave y melódicamente en diferentes direcciones, sin crispaciones ni brusquedades.



Además, como todo buen recopilatorio que se precie, nos permite descubrir nuevos músicos y grupos sobre los que indagar, gente como Hird (en la foto), que abre el disco con una juguetona, naif y repetitiva melodía, subrayada por un bello teclado, llamada Keep Your Hird, o el grupo Sunday Brunch que incluye un elegante tema de electro soul vocal denominado Honung, o Butti 49 y Dalminjo que nos traen dos vibrantes y espléndidos temas de electrobossanova, Kalas y Bossa Note, directamente desde los países nórdicos (¿si estos chicos casi no tienen sol, como pueden hacer esta música? o Yukimi Nagano (invitada japonesa) y Nuspirit Helsinki que nos acercan al acid jazz con su rítmicos The Music in Her Eyes, y Take it Back, o Xploding Plastix con su fantástica y jazzy (con toques latinos), 6 Hours Straight o Ralph Myerz & The Jack Herren Band con Nikita, el precioso tema chill con toques de película de espías de los 60 que cierra el disco. No me he dejado a casi ninguno de los artistas incluidos en el disco, pero es que no hay temas mediocres en él, no tiene desperdicio
.
Lo dicho, una maravilla que salió en el 2003 y que hoy recuperamos con tremenda excitación en Sensaciones Sonoras.

Nota: Publicado inicialmente el 23-09-2005 en la anterior ubicació de Sensaciones sonoras en La Coctelera.

martes, 13 de septiembre de 2011

DON COVAY - Otro clásico oculto del soul de los 60

Vamos con una de mis debilidades... Anoche estuve escuchando al gran y olvidado Don Covay, uno de los fantásticos compositores de soul del sello Atlantic, de mediados de los 60, y no me resisto a escribir unas líneas sobre él, y recomendárselo a todo aquel al que le guste el soul .


Un maravilloso compositor, y buen vocalista, que triunfó en la sombra, componiendo grandes temas, que otros contemporáneos suyos se encargarían de encumbrar al altar de los clásicos del R&B y el soul de los 60, como éstos que citamos a continuación:

Se saw, Chains of Fool (Aretha Franklin), Mercy Mercy (Rolling Stones), Take this hurt off me, Come See About me (Small Faces),Long Tall Shorty (The Kinks)


 

Don Covay comenzó su carrera a finales 50, participando en varios grupos vocales de la época como los Rainbows, Moonglows y los Upsetters, en compañía de otros monstruos sagrados del soul como Marvin Gaye, Billy Stewar o Littel Richard. Su primer single llegó en el 57, Bib Bop Bip, pero sus primeras maravillas llegaron un poco más tarde, ya en los 60 y dentro del sello Atlantic, con temas lentos y desgarradores, como Now that I need You , Woman’s Love, Come See About Me (precioso tema en la línea de los Drifters), y Precious You, excitantes temas de R&B como Mercy Mercy, y Take this hurt off me, además de gloriosas gemas de soul bailable y contagioso como The Boomerang, Daddy Love Baby, See Saw, y Sookie Sookie.

Lo dicho, las creaciones de Don Covay a lo largo de los 60, han pasado, la mayoría, a la historia de la música pop y soul en manos de otros artistas, pero es una delicia escuchar éstas y otras canciones interpretadas por él mismo, en compañia de su grupo The Goodtimers.

Hay por ahí un disco recopilatorio que se llama The Definitive Don Covay, que incluye muchos de sus grandes temas, pero prefiero una recopilación del sello Edsel, tremendamente acertada y completa, que tengo el placer de disfrutar regularmente, y que salió al mercado en vinilo en el 84, llamada Don Covay & The Goodtimers, Mercy, cuya portada podéis encontrar un poco más arriba. Una joya de disco, que os recomiendo encarecidamente.

Don Covay siguió haciendo buena música en los 70 y 80, soul elegante de raíces sureñas, pero eso es ya otra historia de la que hablaremos en otro momento...

(Publicado inicialmente el 19-09-2005)

Escucha la música de Sensaciones sonoras en Spotify, Go ear y Jamendo

Para que podáis disponer de la música de Sensaciones sonoras en un mismo sitio, en esta página iremos dejando todos los enlaces de las listas de reproducción que vayamos generando en Spotify, Jamendo o Go ear. Además, también encontraréis en esta página enlaces a varias “playlist” donde hemos agrupado los temas, que a lo largo de este tiempo, hemos ido subiendo con Go ear, la otra plataforma que junto a You Tube hemos utilizado para poder poner algo de sonido a blog.

EN SPOTIFY

Sensaciones sonoras - Latin Jazz, Boogaloo and Latin jazz
Sensaciones sonoras - Aquellas viejas cassettes
Sensaciones sonoras - Motown
Sesión de soul primerizo
Sesión genérica de Sensaciones sonoras
Sesión de jazz soul, nu jazz y acid jazz repleto de hammond
Sesión de bossanova, y jazz-samba de los 60
Sesión de psicodelia-pop de los 60
Sesión de novaboossa, bossanova del siglo XXI

EN GO EAR

Bossanova de los 60



Soul, y jazz funk

Nu jazz – Break & Reform


60’s pop y psicodelia



EN JAMENDO

Electrónica relajada y de sensuales matices ideal para perderse en el tiempo y en el espacio, que es la protagonista de esta lista de reproducción que aquí os dejo y que he ido coleccionando en mis diferentes recorridos por Jamendo, y en la que aparecen discos, que en los últimos tiempos me tienen realmente enganchados como el de Triplexity, Matti Paalanen, y Herrera.
Un viaje sensual y ensoñador que podéis escuhar, bajar y descargaros libremente.

lunes, 12 de septiembre de 2011

LUIZ BONFÁ - O Violao e O Samba (1962)

Luiz Bonfá fue sin duda uno de principales creadores de la delicada, sugerente y sensual bossanova, y aunque el marketing discográfico lo mantenga en un segundo plano, es obvio que muchas de las melodías que alumbró a finales de los 50 y primeros 60, colaboraron enormemente en dar forma a ese singular sonido que acabaron denominando bossanova, y enamorando a medio mundo.  Sólo hay que escuchar creaciones suyas del calibre de Manhana de Carnaval o Samba de Orpheus, incluidas en 1959 en la banda sonora de Morfeo Negro, que compuso junto a Jobim, para darse cuenta de esto.


Además, hoy ya no me cabe duda duda de que los primeros discos de Bonfá son auténticas  obras de arte que se deberían escuchar al menos una vez en la vida. Discos de envolventes guitarras y mínimos arreglos, repletos de encanto,  como este O Violao e O Samba, que Bonfá publicó en 1962, y que incluye 12 exquisitos temas, muchos instrumentales, tocados con su magnífica guitarra y un pequeño acompañamiento delicado y emotivo. Una auténtica joya que os recomiendo encarecidamente, y en la que brillan con luz propia pequeñas maravillas como  Inquietacao, Nossos Momentos, Lamento No morro, Pastorinhas, Voce chegou sorrindo. Lo dicho una maravilla oculta, que no me cansaré de recomendar y que disfrutarás enormemente si alguna vez te dejaste embaucar por acordes protagonizados por otros clásicos de la bossa más mediáticos como Joao Gilberto, Jobim, Astrud Gilberto...Si puedes no lo dejes escapar.



Sin comentarios...

Publicado inicialmente el 17-09-2005 en Sensaciones sonoras - La Coctelera

THE SUGARPLASTIC - Will (2005) / Melodías imposibles

Si eres de los que disfrutan con el pop de melodías imposibles, no dudes en apuntar este nombre: The Sugarplastic.

Will  es un disco poliédrico y de belleza atemporal, un disco que se escapa de su tiempo, y aglutina numerosas influencias del pasado para acabar componiendo un asombroso disco de pop y ¿rock? de hoy en día, que parece provenir de un cruce imposible entre los XTC, los Beach Boys y The Monochrome Set.

Si me preguntas que es lo primero que destacaría de este disco, pues te diría que la facilidad con la que transita en una misma canción, de la melodía pop fácil y asequible, al acorde imposible y estrambótico, conformando con todo ello temas que según los mires pueden ser desde experimentales, hasta la quintaesencia del pop.

La primera vez que lo oí, me quedó el mismo grato regusto que cuando escuché el Smiley Smile de los Beach Boys, no por el parecido sonoro entre los discos, que en ocasiones lo tiene, sino más bien por el desconcierto inicial al escuchar un conjunto de canciones, que aunque parecen de difícil asimilación, te incitan a seguir escuchándolas, de forma que, poco a poco y escucha tras escucha, vas descubriendo y disfrutando todo el universo musical que compone el disco.



Un disco que es básicamente un disco de pop rock, compuesto de temas principalmente a medio tiempo, con guitarras muchas veces cristalinas y en ocasiones afiladas, acentos hawaianos (o a mí me lo parecen) y certeros arreglos ( en The Bodice of a Young French Girl aparece hasta una repetitiva arpa), en el que destaca una bella y extraña base melódica, que es la que te empuja hacia él una y otra vez, sumergiéndote en esa atmósfera de misterioso cuento de hadas en la que se convierte el disco.

Un disco sorprendente, para escuchar con atención, tranquilamente y descubrir los innumerables detalles que lo componen, en temas como What the boy said, Very Stereo, Underwater, Autumn all the time que se encuentran entre mis favoritos de este disco.

No conocía a The Sugarplastic, pero este disco me ha descubierto a un más que interesante grupo, del que habrá que escuchar con atención sus anteriores y posteriores discos.

Publicado inicialmente el 14-09-2005 en Sensaciones sonoras - La Coctelera

domingo, 11 de septiembre de 2011

THE ARTWOODS - 100 Oxford Street (Recopilación años 60)

The Artwoods son una de esas bandas imprescindibles cuando hablamos del sudoroso R&B británico de los 60, impregnado de un abrasivo y bullicioso hammond. Formados en el 63 en Londres, fueron una de las muchas bandas que por aquel entonces se dedicaron a intentar redefinir el viejo R&B, tras haber mamado y devorado numerosos discos de una intensidad vital mayúscula a cargo de los grandes bluesman del otro lado del Atlántico, gente como Muddy Waters, Sonny Boy Williamson, Chuck Berry o Bo Didley, por poner algunos ejemplos.

Estaban formados por Art Wood (vocalista), Derek Griffiths (guitarra), John Lord (órgano), Malcolm Pool (bajo) y Kef Hartley (batería), y cuentan las crónicas de aquellos días, que eran uno de los grupos favoritos de los principales clubs de la época, sitios como aquel 100 Oxford Street, que da título a este tremendo recopilatorio de la banda, publicado por el sello Edsel en 1983, que hoy repasamos, y que fue mi primer y alucinante contacto con esta soberbia banda, poseedora de una poderosa y muy personal fuerza interpretativa. Tocaban con pasión e intensidad, y eso se nota en sus grabaciones, llenas de energía y rabia, repletas de temas de R&B salvaje, pero sin obviar en muchas de sus canciones, su pasión por el soul más bailable, ese soul  que te impide dejar de mover los pies y te invita a bailar sin parar. Sólo tienes que escuchar Keep Looking o I Feel Good para apreciar este rasgo que sin duda les diferenciaba de muchos de sus coetáneos. A lo largo de su corta carrera, editaron varios singles, Eps, y hasta un fantástico Lp titulado Art Gallery,  todo ello entre el 64 y el 67, año en que la psicodelia, y el poco éxito de ventas acabó con ellos.





100 Oxford Street, el recopilatorio que hoy nos ocupa, creo que muestra una imagen muy completa y acertada de lo que esta banda londinense nos dejó.  Aglutina 16 pequeñas maravillas que van desde el clásico R&B británico de la época, tocado con sobredosis de pasión, y que les podría emparejar con gente como los Animals, y los Them, en temas tan demoledores como Sweet Mary, Down in the Valley, Stop And Think it Over, Goodby Sisters, Big City y She Knows What I Want. Un auténtico  vendaval de energía que comparte protagonismo con otros auténticos  trallazos de soul anfetamínico y bailable, como el que desprenden algunos de sus temas más emblemáticos, como I Feel Good, Keep Looking, Don’t Cry No More, que puedes ver y escuchar en el vídeo, One More Heartache, y I Take What I Want. Además de todo lo mencionado, el disco finaliza en su cara A con una salvaje curiosidad, un instrumental a medio tiempo, titulado I’m Looking for a saxophonist. ¿Curioso, no? Aunque seguro que después de escuchar el disco deduces que no, que realmente no les hacía falta un saxofonista.

Desde luego, los amantes del hammond y del R&B tenemos una cita ineludible con ellos.

(Publicado inicialmente en Sensaciones Sonoras en La Coctelera el 12-09-2005)

sábado, 10 de septiembre de 2011

THE LINK QUARTET – Beat.It (2002)

Beat it es una trepidante incursión en el excitante alboroto del soul-jazz más frenético, y pegajoso, dominado por arrogantes impulsos de hammond y sudoros guitarrazos de descarnado R&B. Un elocuente y demoledor guiño a los 60, que recupera todo el descaro y la frescura de aquella época, con una intensidad casi malsana, conjugando con maestría la fiereza de los Small Faces, el vigoroso ritmo de Booker T & The MGs, el intenso groove de Jimmy Smith, y la jovialidad pop de aquellas oscuras gemas instrumentales, de librerías musicales, que poblaban las sintonías de los telefilmes y programas de TV de la época. Un disco explosivo, que la banda italiana The Link Quartet, publicó en el 2002 para el sello americano Hammondbeat Records.






Fue su segundo disco grande, y es para mi uno de los mejores ejercicios de vibrante hammond instrumental que han aparecido en los últimos años. Una pequeña maravilla a la altura de los mejores discos de The James Taylor Quartet, The New Matersounds o The Diplomats of Solid Sound, que demuestra el verdadero talento y la destreza a los teclados de Paolo “Apollo” Negri, el líder de la banda, que aquí es acompañado por Giulio “Link” Cardini a la guitarra, Renzo Bassi al bajo y Tony “Face” Bacciocchi a la batería, sin olvidarnos de la dulce y seductora voz de Betty Quartieri que aparece en el único tema vocal del disco, el delicioso If I Could Only Be Sure, pop soul de altos vuelos, y de la flauta de Mauro Sbuttonique, que apreciamos en la espectral y delicada Little Italy Serenade, que comparten protagonismo con un buen puñado de desenfrenados instrumentales de abrasivo hammond, hirientes guitarras y ritmo trepidante entre los que destacaría esas festivas e impetuosas Strudel Girl, Be Yourself, Beat it, Somebody Stole My Thunder, Marshall Jim 100, y una acertada versión del Happy Boys Happy de los Small Faces, aunque posiblemente ninguna de ellas llegue al grado de excelencia que The Link Quartet consiguen con la excitante An Evening With Linda Lovelace, de tierno y sinuoso comienzo.


Altamente recomendable si eres de los que disfrutan con el abrasivo hammond B3.